La demolición del Hospital General Regional No. 36 “San Alejandro” sigue en espera. Los camiones de volteo están vacíos y de acuerdo con transeúntes del lugar aún salen del inmueble casi en ruinas documentos oficiales.

Fuera del resquebrajado centro médico hay un grupo de hombres varones que hacen guardia en busca de ser empleados . No hay una convocatoria pero desde la semana pasada han entregado sus documentos personales al IMSS con la esperanza de ser contratados.

"Estamos dispuestos a lo que nos pongan hacer. No se nos dificulta mucho porque sabemos de albañilería o herrería. Estamos desde la mañana. Ayer estuvimos hasta la 3 de la tarde, porque nos interesa un trabajo", señala Miguel González un hombre de 48 años de edad.

Miguel, Salvador, Fernando y otra decena de vecinos de la zona del Sur de la capital están buscando mejorar sus ingresos  con el retiro del escombro del hospital que quedó con daños irreparables por el sismo de septiembre de 2017 .

"Yo le pediría al gobierno que vean que hay gente que quiere trabajar, tiene este oficio, que quiere trabajar pero que no tiene oportunidades. El problema es que no le facilita nada el gobierno nada, en los trámites ponen mucha trabas", agregó Ángel Jiménez.

Ante la crisis económica, los hombres han buscado empleos alternos como meseros, valet parking y otros, que en total se frenaron con la pandemia de Covid-19, por lo que llevan más de un año en crisis.

Sedena a cargo de los trabajos

El pasado fin de semana, la delegada en Puebla del IMSS, María Aurora Treviño García,  señaló que el proyecto  de demolición está a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), por lo que ellos se encargaran de la logística del retiro.

También dijo que se harán proyectos manual-mecánico, por lo que requerirán de un análisis el retiro de los muros para que se realicen “con mayor cuidado” para no afectar la zona habitacional de alrededor.

“No se podrán usar explosivos”, dejó en claro. Los ingenieros de la Sedena, no propiamente el ejército, serán los asesores de la caída de paredes, escaleras y techos.

Primero se tiene que proteger el perímetro, el cual ya se encuentra cubierto con tablones de madera, constató e-consulta en un recorrido.

Una vez que termine la demolición, se estima la construcción del nuevo hospital en un periodo de 6 meses. Los recursos ya están etiquetados.

La millonaria inversión

La demolición y construcción de un nuevo hospital van a requerir de una inversión de 1 mil 690 millones 585 mil 469 pesos.

Los cuerpos A, B, C, D, y E del Hospital de San Alejandro deberán ser demolidos en su totalidad.

También van a derribar la zona de urgencias, la torre de hospitalización, el módulo de consulta externa, así como los edificios donde se encuentran la junta de gobierno, el auditorio y el área de maquinaría.

El nuevo espacio atenderá los servicios de ginecobstetricia y pediatría para los derechohabientes de la zona metropolitana de la ciudad de Puebla.