Aunque la estrategia judicial del gobierno en el caso del dueño de Altos Hornos (AHMSA)  Alonso Ancira, ha sido hábil y “hasta pareciera que se está haciendo justicia”, el acuerdo pactado para su liberación “atenta contra todos los contribuyentes” y “sienta un precedente peligrosísimo”.

Así lo considera la abogada Adriana Greaves, cofundadora de la plataforma de abogados TOJIL, para quien no se trata de un caso aislado. “sino una conducta que se ha vuelto sistemática por parte de la Fiscalía”.

Alonso Ancira dejó el Reclusorio Norte luego de que pactó con el juez el pago de 216,6 millones de dólares por un delito de lavado de dinero que perjudicó a Pemex.

Según Greaves, el acuerdo reparatorio pactado por el empresario no procede en los casos de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (ORPI), es decir, lavado de activos.

“No queremos que la Fiscalía persiga a un niño que robó un gansito en un Oxxo, sino que estamos hablando de este tipo de delitos”, señala. Y esos actos de corrupción pueden trasladar un mensaje cuando menos dudoso a la sociedad y a un cargo público. “En una relación de costo y beneficio (de un delito) (y) éste es gravísimo”, explicó en entrevista con el diario español El País.

Para José Antonio Caballero, profesor de la División de Estudios Jurídicos del CIDE, “la imagen del puro y la camioneta de lujo de Ancira dan la sensación de cinismo, de que la justicia no se aplica igual para todo el mundo”.

“Parece que quien roba algo en un supermercado y lo devuelve no parece tener el mismo trato. Esta construcción de una justicia desigual es muy problemática porque chocan con la promesa que hizo el actual Gobierno de democratizar la justicia con la Ley de Amnistía”, señala Caballero

“Lo problemático de esto es que el señor Ancira, si cumple con el acuerdo de pagar los 200 millones no va a tener ningún antecedente”. “El ladrón de cuello blanco parece ser mucho más privilegiado y muestra que no tenemos un Derecho penal equitativo que trate igual a todas las personas, hay categorías”. Con todo, en su opinión el mensaje relacionado con la impunidad “es ambiguo ", concluye.