La empresa de agua embotellada Bonafont demandó a las autoridades estatales y municipales de Puebla atender las peticiones de un grupo de personas que bloquean los accesos a su planta desde el pasado 22 de marzo.

Los participantes en el plantón, acusan que por las operaciones de la empresa se están secando los pozos de sus domicilios. La empresa tiene veinte años operando en la localidad y cuenta con 3 pozos de 100 metros, de los que extraen agua para su posterior embotellamiento y distribución. 

En un comunicado, Bonafont aclara que obtiene agua de un único pozo,  “a más de 150 metros de profundidad, lo que permite que los recursos hídricos sean debidamente protegidos y en su extracción, no se impacten los mantos superficiales ni los servicios de agua potable que utiliza la comunidad referida”.

La empresa relata que “desde el 22 de marzo pasado(…) se encuentra bloqueada en todos sus accesos, por grupos de interés de la comunidad de Juan C. Bonilla, inconformes por la falta de agua en la demarcación. Dicho bloqueo impide desde esa fecha que la planta opere, impidiendo la distribución de agua a decenas de miles de clientes y consumidores”.

Según la embotelladora, como su único pozo está a más de 150 metros de profundidad no impacta los mantos superficiales ni los servicios de agua potable que utiliza la comunidad de Juan C. Bonilla.

“Comprendemos las inquietudes que los manifestantes exponen sobre la escasez de agua, sin embargo, es importante aclarar que nuestra planta opera totalmente independiente al suministro de agua que ocupa la localidad y lamentablemente las autoridades no han podido establecer diálogo con los manifestantes para la resolución de este conflicto ajeno a nuestra compañía”, indicó Fabrice Salamanca, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Bonafont.

“La planta de embotelladora de garrafones retornables de 20 litros, opera con total normalidad desde 2004. “Bonafont cuenta con las concesiones federales otorgadas por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA Puebla, clave 2104) que representa menos del 0.09% del agua del acuífero en la zona, mismo que se encuentra en balance positivo con volúmenes disponibles”, detalla Fabrice Salamanca en el comunicado.

Finalmente, la empresa demanda a las autoridades estatales y municipales atender de manera inmediata las preocupaciones de los que participan en el bloqueo y liberar  los accesos a la planta  a la mayor brevedad.

Asegura que la interrupción en la operación normal de la planta no sólo afecta a las 357 familias cuyo sustento depende de la misma, y a más de 1200 personas que participan en toda nuestra cadena de valor, sino que limita la distribución y abasto del vital líquido a los clientes y consumidores del Estado de Puebla..