Hace 39 años, ocurrió un evento que acabó con gran parte del acervo fílmico de la historia del cine mexicano, nos referimos al incendio que sufrió la Cineteca Nacional  el 24 de marzo de 1982, el cual ha sido calificado como una de las peores calamidades que del cine.

La Cineteca Nacional de México se encuentra ubicada en la capital del país y fue creada en 1974 con el propósito preservar, exhibir y difundir las diferentes obras que el cine mexicano ha creado, por lo que se considera una de las instituciones más importantes a nivel nacional.

Con el paso del tiempo también se ha encargado de difundir filmes de otros países, los cuales guardan una importancia cultural dentro de este ámbito, de tal manera que, se ha convertido en un referente de aquellos que buscan consumir cine de culto, diferente al que los cines comerciales ofertan.

 Actualmente, la Cineteca cuenta con un sistema de tecnología, así como con las instalaciones pertinentes, las cuales garantizan que las cintas se mantengan en perfecto estado, sin importar el paso de los años, pero esto no siempre fue así.

El 24 de marzo de 1982, la Cineteca Nacional enfrentó una de las mayores catástrofes que acabó con más de 6 mil cintas, lo cual representa una de las mayores pérdidas del cine mexicano.

De acuerdo con la cronología de los hechos, el fuego se hizo presente durante la tarde del 24 de marzo de 1982, cuando se estaba proyectando La tierra de la gran promesa, una película de Andrzej Wajda, en la sala Fernando de Fuentes.

El fuego rápidamente cobró fuerza, por lo que los bomberos tardaron más de 10 horas en apagarlo y según se comenta, el incendió cobro la vida de al menos 20 personas, no obstante, dicha cifra no está confirmada, pues las autoridades detallas que solo tres personas murieron en el lugar: Venustiano González, el jefe de bomberos de aquel entonces, Taide Gómez, empleada de Cineteca y José Mercedes Castillo.

Cabe resaltar que, pese a los años, aún no se conoce qué provocó el fuego, pues existen varias versiones; la más acertada apunta a que unas latas almacenadas detrás de la pantalla de la sala Fernando de Fuentes fueron las responsables.

Sin importar la razón, lo cierto es que fuego acabó con más de 6 mil negativos de largometrajes, 2 mil guiones, 9 mil librosuna serie de dibujos originales de Diego Rivera, unos negativos de fotografías de Manuel Álvarez Bravo y el archivo fílmico de la presidencia de Elías Calles.

Años más tarde, este suceso fue llevado a la pantalla por Gibrán Bazán, quien en 2012 realizó el documental Los rollos perdidos.

Las instalaciones de la Cineteca son diferentes, pues en 1984 fue remodelada a raíz del incendio y en 2012 sufrió otra remodelación, dejándola como actualmente se encuentra.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Con información de: Gaceta UNAM