“No entiendo la insistencia de acusarme y de violentar mi vida privada, honor e imagen”, afirma Othón Muñoz Bravo, quien en 2014 fue socio del exmagistrado Carlos Loranca Muñoz.

En un documento publicado en redes sociales como reacción a la entrevista que el periodista Rodolfo Ruiz  hizo a Loranca Muñoz, afirma que “no entiendo la insistencia de acusarme sin el menor fundamento de ser un líder huachicolero y dedicarme al robo y comercio ilegal de combustible”.

Muñoz Bravo afirma que “ya aclaré que el pasado 20 de agosto de 2017 un intempestivo operativo de la Fiscalía General del Estado de Puebla cambió mi vida y la de mi familia, en razón de que fui confundido por un supuesto líder huachicolero y reitero que nunca he sido investigado y mucho menos puesto a disposición de las autoridades por venta ilegal de combustible”

Agrega que “por dichas acciones a mi familia y a mí se nos reconoció como víctimas y contamos con cédulas que nos fueron otorgadas por el registro nacional de víctimas por violaciones a nuestros derechos humanos y constitucionales”.

Loranca Muñoz fue destituido e inhabilitado por 15 años por varias irregularidades encontradas en sus declaraciones patrimoniales de 2014 a 2016, cuando era titular del Primer Tribunal Unitario del Sexto Circuito del estado de Puebla.

En 2017 dejó el cargo al argumentar razones de salud, aunque su salida fue porque autoridades señalaron que tenía vínculos con Othón Muñoz Bravo, alias El Cachetes, uno de los presuntos principales capos de las bandas dedicadas al robo de hidrocarburos en el estado.

De acuerdo con el Consejo de la Judicatura, “el magistrado no reportó en sus declaraciones patrimoniales cerca de 6 millones de pesos producto de diversas operaciones, por lo que se le inhabilitó por 15 años y fue destituido”.

Loranca Muñoz se dijo víctima de Rafael Moreno Valle y el exsenador Javier Lozano Alarcón, a quienes acusó de filtrar información y orquestar el "linchamiento" en su contra, pues también tenían vínculos con Othón Muñoz Bravo.

El exmagistrado vio el acto como una venganza de Moreno Valle, con quien en 2011 tuvo un diferendo durante una comida con más de 40 jueces y magistrados federales. 

Aseguró que por medio de Javier Lozano Alarcón conoció a "El Cachetes" y en 2014 se asoció con él para instalar una gasolinera en Acajete, en un predio de 2 mil metros cuadrados. Él puso el inmueble y el empresario 6 millones de pesos de infraestructura, la sociedad duró tres años y terminó en julio de 2017, un mes antes de la detención de Muñoz Bravo.