“Siempre he creído en la justicia, pero no en la política que la opera”, dijo la periodista Lydia Cacho, tras la detención de Mario Marín, ex gobernador de Puebla.

En entrevista con Gabriela Warkentin y Javier Risco afirmó que la detención de Marín es resultado de una lucha de 14 años en una batalla contra la corrupción y la pederastia.

Señaló que el costo ha sido elevado, pues las amenazas y el proceso la llevaron lejos de México, pues los expertos de la Interpol le advirtieron que los involucrados en la red de pederastia expuesta están más enojados más que nunca.

“Es un momento en que debemos celebrar los logros del periodismo, no es nuestra misión, pero si está bien documentado podemos paralizar las actividades de la delincuencia”, agregó.

Entre los aún prófugos están Kamel Nacif, quien asegura Lydia Cacho, está en Líbano; Adolfo Karam Beltrán, ex director de policía, que al parecer sigue en México; así como una juez. Afirmó que la lucha apenas empieza, sin embargo, la detención de Marín, un exgobernador, “nunca había sucedido en México (…)  que los gobernadores decidan torturar a un periodista debe ser penado por la ley”.

Afirma que muchas de las víctimas rescatadas de la red de pederastia y prostitución son personas productivas, con carreras y algunas otras quedaron en la red, y hablan en redes sociales a favor de los corruptos, pagadas por ellos.

Reconoció la labor del fiscal, quien a pesar de todo lo que tenía en su contra y al igual que la magistrada, quien está amenazada de muerte, se la están jugando para que la justicia sea expedita.

En entrevista con Carmen Aristegui recordó cómo la ministra en retiro, Olga Sánchez Cordero, la “traicionó” cuando en la Suprema Corte votó por no sancionar a Mario Marín, al determinar en 2007.

Comentó que buscará que le den al menos 20 años de cárcel al ex gobernador Mario Marín Torres.