Un grupo de pobladores de la comunidad de Ocpaco, perteneciente al municipio de Huauchinango, incitaron a la violencia contra dos hombres que se presentaron como reporteros de un medio de comunicación de la cabecera municipal y estuvieron a punto de lincharlos.

Se trató de Omar N., y Mario N., reporteros de un medio de comunicación con presencia en redes sociales ambos se trasladaron a la comunidad para realizar un reportaje sobre las malas condiciones en las que se encuentra unos de los accesos principales.

Al llegar a la comunidad empezaron a tomar fotografías y videograbaron algunos testimonios de los habitantes que accedieron sin ningún problema a conceder entrevistas.

Sin embargo, al recorrer otro tramo de la población, ubicado sobre el acceso en malas condiciones en el que hacían el reportaje, uno de los habitantes grito que alguien estaba tomando fotos y de inmediato fueron acorralados por más de 20 personas que portaban machetes, quienes los sometieron de los brazos.

La turba no permitió que los dos reporteros explicaran la labor que realizaban en esa población.

Más tarde arribaron elementos de la policía municipal, quienes no ayudaron en mucho ya que no lograron que se liberaran a los reporteros retenidos. Fue hasta que arribó el juez de paz de la población, de nombre Antonio Barragán, quién con una actitud indiferente y prepotente, impuso una multa por dos mil 500 pesos para dejarlos en libertad y les dijo que de reusarse a pagar el dinero quedarían detenidos.

Luego de pagar la “multa” ilegal, ya que de acuerdo con la ley los usos y costumbres no deben atentar contra los derechos humanos, Omar N., reportero del medio "contágiate" lamentó que a él y a su compañero los trataran como delincuentes, pues incluso sin ninguna razón de por medio pobladores y la policía municipal revisaron el vehículo en el que viajaban.