Durante el último año creció en un 400 por ciento la explotación de agaves en la RBTC, principalmente de especies como marmorata y potatorum, los cuales son saqueados de manera ilegal para la producción de mezcal, disminuyendo así las zonas silvestres del área natural protegida.

Fernando Reyes Flores, director de la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán (RBTC) mencionó que la denominación de origen que se le dio a Puebla hace algunos años con el mezcal, ocasiono que productores de esta bebida vean una manera de vivir la explotación de los agaves, cuando es necesario buscar alternativas sustentables que puedan beneficiar a los pobladores de área sin que deban deforestar el lugar.

Agregó que la explotación de dichas plantas endémicas también repercute en las especies, pues se deja sin alimento a murciélagos, mamíferos y aves que dependen del polen que dan los magueyes, pues al cortarlos ya no les permiten llegar hasta la floración.

Indicó que los lugares en donde se ha notado mayor explotación de los agaves son en Caltepec, Zapotitlán Salinas y Tehuacán, sin embargo, espera que la actividad no se pueda extender a otros municipios, los cuales también cuentan con la denominación de origen.

De igual manera aseveró que en Zapotitlán Salinas solo se tenía registrado un solo palenque, el cual producía mezcal tres veces al mes utilizando por lo menos 300 piñas, pero ahora ya hay cuatro, los cuales destilan el agave durante todo el año; la misma situación ocurre en Caltepec, pues aumentó el número de productores, a su vez la demanda de especies, situación que representa preocupación para las autoridades que deben resguardar el lugar.

Por último, Reyes Flores enfatizó que, aunque varios productores cuentan con su propio vivero, esto no es suficiente, pues las especies no son endémicas, además, para poder cortar un agave que se considere que ya está listo para la extracción, debe contar con al menos siete años de vida, lo cual vuelve difícil poder reforestar la zona.