Entre nervios y alegría, decenas de trabajadores de la salud de Puebla recibieron este miércoles a primera hora la vacuna para prevenir el Covid-19 y así mantienen una “esperanza” para seguir combatiendo la pandemia.

Me siento contenta y afortunada. Es una buena noticia la llegada de la vacuna, es el inicio del fin (de la pandemia). Dios quiera que todos nos vacunemos. Sí estoy nerviosa, pero contenta”, dijo Leticia Castillo, colaboradora en laboratorio del ISSSTE.

Este fue el primer día de vacunación contra el Covid en Puebla, y en esta etapa sólo se aplica a trabajadores de la Salud que están en contacto con pacientes infectados.

Los especialistas coincidieron que todos los días son difíciles, pues al tratarse de una nueva enfermedad cada día se conoce más su evolución.

“Más que alegría, como todo es una preocupación y esperamos que esto sea para bien. (La vacuna) es un factor más de cuidado”, agregó Fernando Gutiérrez, quien trabaja en el área de radiología.

Desde las 6:30 de la mañana los trabajadores fueron citados para presentar la documentación oficial y su carta de consentimiento ante las posibles reacciones que dejará el tratamiento. Las primeras aplicaciones ocurrieron a las 7:40 de la mañana.

Previo a ponerse la vacuna, la enfermera Erika Vázquez, comentó que la situación del Covid-19 pone a los trabajadores muy tristes, porque han perdido la batalla familiares, amigos y colegas. “Es muy triste ver que la gente lo tome como un chiste”, añadió.

“Hay esperanza”

Olivia Rascón, residente de Ortopedia, comentó que ve con esperanzas que funcione la vacuna y que sus compañeros estén emocionados para que sea aplicada a la población general para reducir los muertos.

“El llamado a la sociedad es tomarlo a la ligera, aunque no lo pueden ver, la enfermedad sí existe (…) Está muy cansado (trabajar en la pandemia), está muy desalentador, la gente que se queda sin dinero, sin familia”, señaló.

“Hay que cuidarnos mucho, es algo esperanzador”, agregó Jorge Andrés Benet, médico anestesiólogo.

“Nosotros pedimos que se cuiden mucho, que no nos dejen morir solos”, agregó el doctor Alir López Contreras.

La aplicación

En el ISSSTE, los trabajadores realizaron el procedimiento en una carpa que fue instalada en el patio del instituto.

Los trabajadores firmaron un documento de consentimiento en el que se explica: “la vacuna contra SARS-COV-2, la cual es una vacuna de ácido ribonucleico mensajero (mRNA por sus siglas en inglés) cuyo uso es para “prevenir la enfermedad por Coronavirus 2019 (COVID-19)”.

Después, en el estacionamiento del área de urgencias, los que habían sido vacunados fueron recibidos en sillas para esperar alguna reacción médica, que se prevé -de acuerdo con la Secretaría de Salud del estado- puede darse en un periodo de 30 minutos.

En Puebla se aplicarán más de 10 mil vacunas en 37 hospitales entre personal que tiene atención directa a enfermos de Covid-19.

Otros centros médicos donde se aplicó la vacuna por tener atención de enfermos por Covid son: el Hospital General de Huejotzingo, de Xicotepec, del Norte y del Sur en la capital, en Tehuacán, Cholula, Atlixco, Zacatlán, Teziutlán, Izúcar de Matamoros y el Hospital del Niño Poblano, así como en Centros de Salud con Servicios Ampliados (CESSA) reconvertidos para tal fin.

De acuerdo con la Secretaría de Salud de Puebla, las dosis de Pfizer vienen en hielo seco y se tiene que esperar a que disminuya la temperatura para usar un solvente para preparar la vacuna, la cual deberá de estar de 2 a 8 grados centígrados para que sea aplicada.

Una vez abierta la caja se tienen 5 horas para aplicar a un paciente, por lo que se define una metodología de aplicación minuciosa y con horarios estrictos para aprovecharlas.