Las diferentes iglesias de este este municipio regresaron a la vitalidad, realizando transmisiones en vivo de las misas de fin de año esto debido a las restricciones por el alza de casos de Covid-19.

 

De esta forma lograron llegar a sus feligreses tal es el caso del templo de San Agustín, la parroquia de Santa María de la Natividad, la iglesia de la Trinidad Tepango y la Merced. 

 

La liturgia tuvo diversos horarios dependiendo de cada uno de las iglesias, algunas comenzaron a las 7 de la tarde para concluir a las 11 de la noche.

 

“El objetivo es evitar las aglomeraciones o la llegada de muchas personas, sobre todo de adultos mayores y menores de edad, a estos lugares”, citaron los involucrados.

 

Fue la primera ola de contagios la que subió a las redes sociales a los sacerdotes, pues el confinamiento obligó a cerrar las puertas de los templos que de por sí ya trabajan a la mitad de su capacidad debido a la lenta reconstrucción de los edificios tras el sismo del 2017.