Las tomas clandestinas de gas licuado de petróleo (LP) en Puebla han alcanzado cifras históricas durante el 2020 pese a la contingencia sanitaria de SARS-CoV-2, ya que en 10 meses han superado los robos de los últimos tres años.

De acuerdo con datos de Petróleos Mexicanos (Pemex) proporcionados a e-consulta, la delincuencia organizada hizo perforaciones ilegales de enero a octubre de este año en mil 341 ocasiones -4.3 diarias-, repartidas en 20 municipios donde se encuentran los ductos.

Los robos de 2020 superan en su conjunto a los que hicieron los delincuentes de 2017 a 2019, cuando sumaron un total de mil 41 piquetes para extraer clandestinamente el combustible de principal uso en el hogar.

En 2017, Pemex reportó 61 tomas clandestinas del gas LP y ubicó como foco rojo ocho municipios: Tepeaca (26), Coronango (11), Huejotzingo (7), San Martín Texmelucan (6), Quecholac (5), Palmar De Bravo (3), Esperanza (2) y Amozoc (1).

Para 2018, el único año en que el estado de Puebla se ubicó en segundo lugar nacional con mayor incidencia delictiva, hubo 64 robos en 12 municipios.

Después, Pemex reportó un crecimiento de mil 331.2 por ciento al pasar de 64 delitos a 916 tomas clandestinas de 2019.

El año pasado los municipios que fueron intervenidos por los delincuentes tuvieron un crecimiento para sumar 18.

Durante 2019, Tepeaca, que preside el expriísta Sergio Céspedes, se posicionó en primer lugar con 296 robos de gas LP; en segundo sitio estuvo San Martín Texmelucan, que preside la morenista Norma Layón con 186 tomas clandestinas y Los Reyes de Juárez con el alcalde panista Manuel Herrera alcanzó 69 delitos.

El epicentro del robo es Texmelucan este año

Tepeaca dejó de ser el punto principal de robo de gas LP y durante los primeros 10 meses de 2020 las principales perforaciones a los ductos se concentraron en el municipio de San Martín Texmelucan.

Pemex reportó que de mil 341 tomas clandestinas el 33.1 por ciento fueron en San Martín Texmelucan con 445; en segundo lugar está Tepeaca con 379 y 93 más fueron en Los Reyes de Juárez.

En Acajete, donde gobierna el edil Roberto Ramírez de Movimiento Ciudadano el reporte de robos es de 87 y en Acatzingo del alcalde de Morena, Norberto Rosales, hubo 65 atracos.

Palmar de Bravo registró 52 atracos a los ductos, después está San Matías Tlalancaleca con 49 tomas clandestinas y en Amozoc, que preside el morenista Mario de la Rosa, representó 32 robos de por gas.

En la lista sigue San Salvador El Verde con 24 incidentes, en tanto, en Tecamachalco de la alcaldesa Marisol Cruz, hubo 19 tomas clandestinas.

Asimismo, otros municipios con mayor robo son Esperanza, Quecholac, y Cuautlancingo con 18 robos cada uno, Huejotzingo y la capital poblana con 10 de manera individual y siete cada uno en Tlahuapan y Coronango.

San Miguel Xoxtla tiene un reporte de cinco robos, Tlaltenango de dos y su primer robo se presentó también en Hueyapan.

Delincuentes no hacen cuarentena

Este medio también dio a conocer que las bandas dedicadas al robo de gas licuado del petróleo (LP) en Puebla no hicieron cuarentena, y en los meses más críticos de la pandemia por SARS-Cov-2 dispararon de 26 hasta 150 por ciento las tomas clandestinas.

Mientras los negocios formales cerraron la cortina, perdieron ingresos y empleados, las organizaciones delictivas de los combustibles realizaron 487 piquetes ilegales en los ductos de marzo a junio.