Al menos cinco hoteles, con rótulos y permisos de operación, que se encuentran en las calles 14 y 4 Poniente del Centro Histórico de Puebla operan de forma normal a pesar de que son los sitios más usados por sexoservidoras para ofrecer sus servicios en el primer cuadro de la ciudad.

Así se pudo constatar durante un recorrido realizado este jueves por esas dos calles donde se encuentran los sitios más reconocidos en la zona donde se ejerce la prostitución, actividad que se encuentra desbordada a pesar de los recientes operativos de la Fiscalía General del Estado.

Aunque el "Hotel Río", ubicado en la 14 Poniente y 3 Norte, cuenta con letreros de "familiar" en sus puertas, las mismas sexoservidoras de la zona usan este espacio para ofrecer sus servicios, aunque es por la noche cuando mayor actividad de este tipo tiene.

En enero de 2016 se registró la desaparición de Karla Romero Tezmol en Tlaxcala y dentro de todos los señalamientos que se dieron por ese caso salió a relucir este hotel, pues los padres habían recibido información de que en dicho lugar su hija estaba siendo prostituida, aunque eso nunca se comprobó.

Sobre la misma 14 Poniente, aproximadamente a 50 metros entre la 5 y la 7 Norte, se encuentran otros dos hoteles en cuyos accesos incluso se puede encontrar a mujeres que ofrecen servicios sexuales. Se trata de Villa del Mar y México.

Estos lugares incluso ya han sido clausurados por el Ayuntamiento de Puebla por no contar con todos los permisos, sin embargo tras pagar sus multas y subsanar las deficiencias se permitió la reapertura de los mismos.

Actualmente ambos hoteles continúan en operación y son usados, principalmente, por las sexoservidoras que continúan trabajando en el Centro Histórico pese a los operativos que durante el fin de semana se desarrollaron en la zona por parte de la Fiscalía General del Estado.

La 4 Poniente, el otro corredor

Aunque hasta hace unos años la zona de la 14 Poniente era el límite de las trabajadoras sexuales en el Centro Histórico, pronto han comenzado a poblar otras calles del primer cuadro de la ciudad hasta llegar a la 4 Poniente, a tan sólo tres calles del Zócalo.

En esta calle es la Plazuela Sor Juana Inés de la Cruz, en la esquina con la 5 Norte, donde se puede ver la mayor concertación de prostitutas que ofrecen sus servicios a plena luz del día y en hoteles ubicados en la zona.

Uno de ellos se ubica entre la 5 y 7 Norte, mientras que el otro está en la Privada de la 2 Poniente, espacios que aún operan y son usados por estas mujeres, las cuales además recurren a otras casonas en la zona que logran ocultarse bajo fachadas de otros negocios o de casas habitación.

Al respecto el presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Puebla, Manuel Domínguez Gabián, explicó en entrevista que estos espacios no están agremiados a ellos pues no comparten su filosofía con estos delitos, sin embargo señaló que los operativos y la práctica de la prostitución da una mala Imagen a todos los hoteles del Centro Histórico.

"Realmente de los hoteles de la 14 (Poniente) ninguno de ellos están con nosotros (...) Nos está perjudicando en principal medida en la mala imagen que se está dando a todos los hoteles del Centro Histórico", señaló el empresario.

No todas las casonas han sido clausuradas

Entre el viernes y sábado de la semana pasada la Fiscalía General del Estado desahogó tres cateos, uno en Villas San Alejandro y dos más en el Centro Histórico de Puebla, donde lograron ubicar a 74 mujeres que ejercían la prostitución y se detuvo a cinco personas vinculadas con la explotación sexual.

Las casonas del Centro Histórico que fueron cateadas se ubican en la 14 Poniente 301 y en la 6 Poniente, entre 9 y 11 Norte, sin embargo no son los únicos lugares donde se ejerce la prostitución y que continúan operando.

De forma extraoficial se sabe que existen inmuebles que no tienen fachada de hotel que están sobre la 14 Poniente, en la 5 Norte y en la 3 Norte, que son usados para estos fines, por lo que son los clientes quienes pagan por su alquiler.

De acuerdo con las mismas trabajadoras sexuales, en el Centro Histórico de Puebla trabajaban aproximadamente 800 de ellas debido a la crisis económica, pues antes de la pandemia había alrededor de 450, lo cual también ha mermado sus ingresos.