A pesar de que las cifras de Covid-19 apuntan a un rebrote en el estado de Puebla, el gobierno de Chignahuapan, encabezado por Javier Tirado Saavedra sigue con los preparativos para el Festival de la Luz y de la Vida 2020, que se realizará los días 31 de octubre y 1 de noviembre.

Este festival se complementa con la venta de esferas y artesanías de la región, además, desde inicios del mes de octubre los turistas pueden visitar los murales de “El paso de las Catrinas y el Descenso de Quetzalcóatl”.

Sin embargo, aunque los pobladores consideran esta temporada como la posibilidad de recuperarse de la crisis económica que generó la propagación del virus, también la ven como un foco rojo que puede provocar varios contagios entre pobladores del municipio y los visitantes.

En un comunicado de prensa el presidente municipal aseguró que el festival se realizaría bajo todas las medidas de prevención, incluyendo la sana distancia, por lo que el evento solo podrá contar con el 33 por ciento de la capacidad del Teatro al aire libre, lo que equivale a unos 500 asistentes.

A través de publicaciones del mismo ayuntamiento de Chignahuapan se puede constatar que la afluencia de visitantes cada día es mayor, pues muchas personas ya han acudido al municipio a comprar los adornos para la temporada navideña y aprovechan para visitar los murales.

El ayuntamiento en su página oficial de Facebook también aseguró que cuentan con las medidas necesarias contra el Covid, para realizar este evento, pero esto no es suficiente para los ciudadanos, pues en los comentarios piden a las autoridades reconsiderar la realización del festival.

Así mismo en las fotografías actuales de las visitas se observa a algunas personas de la tercera edad y a otras sin el cubrebocas.

Por su parte el gobernador del estado, Miguel Barbosa, pidió a los presidentes municipales tomar medidas drásticas para evitar una segunda ola de contagios.