La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA)  reveló la existencia de agua en la superficie lunar. Concretamente, de grandes reservas de hielo en el satélite que podrían ser claves a la hora de abordar nuevos y más largos viajes a la Luna.

“Nuestro observatorio SOFIA ha detectado por primera vez agua en el lado de la Luna iluminado por el Sol. Esto indica que el agua podría estar distribuida por toda la superficie lunar, no solo en lugares fríos y en la sombra”, informó la NASA.

El hallazgo, que se publica esta semana en dos artículos en “Nature Astronomy” no solo implica la detección directa de agua molecular (H2O) en la Luna, sino que señala también la existencia de grandes áreas, alrededor de los dos polos lunares, en las que el agua podría estar atrapada de forma estable.

Lo cual significa que podría ser fácilmente recuperada por los futuros astronautas.

El "nuevo y emocionante descubrimiento" sobre la Luna que la NASA ha revelado este lunes lo es de verdad. La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio estadounidense ha revelado la existencia de agua en la superficie lunar. Concretamente, de grandes reservas de hielo en el satélite que podrían ser claves a la hora de abordar nuevos y más largos viajes a la Luna.

Este descubrimiento sobre la Luna ha sido llevado a cabo el Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja (SOFIA) y es un gran paso para el futuro del proyecto Artemisa, con el que la NASA pretende volver a realizar viajes tripulados a la Luna en 2024.

Ahora, en uno de los dos estudios de “Nature”, Casey Honniball, del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la Nasa, analiza junto a su equipo los datos del telescopio aéreo del Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja (SOFIA), que observaba la luna en infrarrojos a 6 nanómetros.

Y a esa longitud de onda, a diferencia de las observaciones anteriores, pudieron detectar una firma inequívoca del H20 que no se comparte con otros compuestos de hidroxilo. En otras palabras, identificaron agua sin ningún género de dudas.

¿Agua para beber?

“Es posible que los astronautas no necesiten adentrarse en estos oscuros y profundos cráteres -afirma Hayne-. Podrían caminar y encontrar una sombra de un metro de ancho y que tenga la misma probabilidad de albergar hielo. Si estamos en lo cierto el agua será mucho más accesible para beber, para hacer combustible o para todo aquello para lo que la NASA necesite agua”.

Con información de Marca y ABC