Con una esperanza de vida escasa y un cuadro de salud delicado es como permanece el bebé de 23 semanas de gestación que fue dado por muerto el pasado miércoles en el hospital del IMSS en La Margarita y que horas más tarde fue hallado con vida por personal de una funeraria.

De acuerdo con personal del Instituto Mexicano del Seguro Social, el menor continúa con el mismo estado de salud que se informó el miércoles por la tarde luego de que fue encontrado por el personal de una funeraria cuando lo iban a trasladar para su sepelio.

Por la edad del menor que es incluso más baja que la de un bebé prematuro promedio, los médicos del IMSS lo mantienen en terapia intensiva dentro del área de cuidados neonatales, donde recibe asistencia dentro de una incubadora.

Hasta el momento el personal del nosocomio ubicado en la capital poblana tampoco ha logrado determinar con precisión qué fue lo que provocó que el menor perdiera signos vitales y seis horas más tarde fuera encontrado respirando.

Hasta el momento los padres del menor tampoco han formalizado una denuncia en contra del Instituto Mexicano del Seguro Social o de los médicos, pues la madre continúa internada por problemas posparto y el padre ha permanecido en el hospital para estar al pendiente del estado de salud de ambos.

El  gobernador Miguel Barbosa Huerta informó ayer que la Secretaría de Salud presentará la queja correspondiente para que el IMSS realice una investigación y emita las sanciones correspondientes al personal que intervino.

Por su parte el IMSS señaló que las investigaciones continúan de manera interna y no será sino hasta que se tenga un resultado de las mismas que se hará de conocimiento a los padres del bebé y después a la opinión pública.

El caso del pequeño causó revuelo debido a que se compartió un video donde el personal de una funeraria y el padre del menor descubren que el pequeño continuaba con vida a pesar de que seis horas antes lo habían dado por muerto y ya se tramitaba el acta de defunción.