Laura Alicia dedica una hora diaria y parte de su salario para comprar comida y alimentar a los 21 patos que viven en el Parque Centenario Laguna de Chapulco desde hace dos años, pero la nueva administración quiere desaparecerlos por una supuesta "alteración" del ecosistema, por lo que temen que puedan recurrir al sacrificio de estas aves.

A través de un recorrido realizado por este medio, Laura Alicia mostró cómo uno de los vigilantes confirmó que tienen la orden que quien quiera adoptar a los patos se los pueda llevar, sin siquiera cerciorarse de si las personas que se los lleven tengan las condiciones para mantenerlos o solamente se los lleven para comérselos.

La mujer, quien además es docente de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), dijo estar preocupada pues a la administración del parque no le cuesta nada mantener a las aves ahí ya que ellos no compran el alimento pues así como ella, hay otras personas que se preocupan por llevarles comida a los patos, por lo cual no se le hace justo que se quieran deshacerse de ellos como si fueran cosas.

“Yo tengo dos años viniendo, generalmente diario, para alimentar a los patos silvestres, me dicen que tienen la indicación de que se deshagan de ellos, que se los lleven y que les hagan lo que quieran. Los únicos que pueden estar aquí son los patos migratorios (...) la orden viene desde arriba, de desaparecer a los patos”, explicó Laura Alicia. 

Por este motivo se dio a la tarea de buscar al nuevo director de la Laguna de Chapulco, David Moreno, quien le mencionó que es una cuestión ecológica ya que los patos que vienen de otro lado compiten por comida y hábitat, entonces son especies introducidas que no benefician realmente al parque, pero mientras se pueda, van a permitir la permanencia de los patos, sin dar fechas. 

David Moreno explicó que van a hacer un plan de manejo en todos los parques de jurisdicción municipal en donde van a inventariar a todos los animales silvestre, pues no existe un registro aún, y depende de una evaluación con especialistas de la BUAP para ver qué opciones hay de reorganizar a las especies.

“Ahorita se va a hacer un plan de manejo en donde van a inventariar todo lo que es silvestre y depende de esa evaluación, podría haber una posibilidad de que se pudieran quedar, pero dependiendo de lo que digan los especialistas(...) Ahorita va a tardar mucho tiempo ya que apenas se está planeando lo de los estudios y tarda como ocho meses ya que ahorita se está planeando, pero quien quiera llevárselos, tienen la orden los vigilantes de que si alguien gusta llevárselos, lo pueden hacer”, aseguró. 

Ayuntamiento dice que no habrá traslado de animales

Los vigilantes y Laura Alicia confirmaron que durante el lunes se llevaron a dos patos blancos. Fue una persona que simplemente preguntó si podría llevárselos y se retiró con ellos.

La Secretaría de Desarrollo Urbano y Sustentabilidad Municipal, a través de la Dirección de Medio Ambiente, aseguró que no se realizará el traslado de animales hasta que no se tenga el dictamen del estudio técnico que se está realizando por parte de expertos para conocer la situación de las aves.

“En el Parque Centenario Laguna de Chapulco existe introducción de aves exóticas, lo cual genera daño a las condiciones del micro hábitat, por lo que se realizan consultas a especialistas para evaluar el impacto. Cuando se cuente con  los resultados de estos estudios, se valorará la coexistencia de poblaciones viables de especies exóticas y nativas, y se hará público el diagnóstico de la situación. Por lo cual, por el momento no se puede eliminar, sustraer o cambiar de lugar a ninguna especie hasta contar con un plan de manejo”, señaló. 

Por ese motivo es que Laura Alicia pide a las autoridades no reubicar a las aves pues al ser ella quien los alimenta, puede asegurar que no existe una disputa por la comida ya que de su bolsa compra diariamente hasta tres kilos de tortilla para alimentarlos, sin que nunca se haya percatado de alguna disputa entre los patos silvestres y los blancos.

Asimismo señaló que ella ha propuesto promover un programa de servicio social con alumnos de la BUAP para que los jóvenes puedan participar en proyectos de estudio y conservación de este ecosistema natural en un ambiente urbano, que a su vez les permita ver por los patos.