Diputados tacharon de incongruente que el gobierno de Puebla haya comprado uniformes escolares 40 por ciento más caros que en 2019 a pesar de que ahora no hay clases presenciales.

Como sospechoso consideraron el costo de 560.2 millones de pesos reportado por el gobierno de Miguel Barbosa Huerta, pues son 160 millones de pesos más que los 400.3 millones pagados en la gestión interina de Guillermo Pacheco Pulido.

La panista Mónica Rodríguez Della Vecchia sentenció que es inexplicable la diferencia del 40 por ciento en solo un año, aún bajo la suposición de que las prendas sean de mejor calidad, como argumentó la Secretaría de Educación.

En entrevista recordó que el propio gobernador denunció que el año pasado los uniformes tuvieron un sobrecosto del 30 por ciento, de modo que los nuevos resultan excesivamente más caros.

Como por dicho sobrecosto fue denunciado y hoy está detenido Oscar Chapa Palomeque, ex Oficial Mayor de la Secretaría de Educación Pública (SEP), remarcó que también debería investigarse a los funcionarios actuales.

Esto al remarcar que no hay clases presenciales ni las habrá hasta finales de año o inicio del otro, así que hubo tiempo de sobra para conseguir uniformes de calidad a un precio mucho menor.

Por ello también vio irracional que la adquisición del gobierno actual haya sido por invitación restringida y no mediante una licitación pública.

“Es incongruente, este gobierno es bueno para señalar y descalificar a todos, pero cuando es la hora de dar resultados y hacer las cosas diferente, hace lo mismo que tanto critica. Y no solo aquí, a nivel federal y en los municipios es lo mismo”, acusó.

Compra innecesaria

La priísta Rocío García Olmedo consideró innecesaria la compra de uniformes en vista de que los estudiantes no van a la escuela.

Con el dinero que se utilizó consideró que se pudieron entregar apoyos para servicio de internet o dispositivos electrónicos, ya que por más medio año las clases han sido virtuales y un gran sector de la población carece de internet o televisión.

Puntualizó que es más urgente el abasto de medicamentos, por lo que incluso los recursos se pudieron destinar al sector salud.

“Seguramente es un asunto muy necesario de apoyar en condiciones normales, sin embargo, las actuales son que los niños y las niñas no están tomando clases presenciales. Desde mi punto de vista no era momento para este gasto”, apuntó.

Millones a la basura

José Juan Espinosa Torres (del PT) aseveró que con la compra de uniformes se tiró dinero “a la basura”.

Bajo la misma lógica de que no hay clases presenciales, opinó que en unos meses, cuando ahora sí llegue el momento de utilizar las prendas, ya ni siquiera serán útiles porque los estudiantes habrán crecido.

Igual consideró que se debió apoyar a los menores con dispositivos electrónicos para recibir clases virtuales o con útiles escolares.

“Sin clases presenciales es tirar millones de pesos a la basura, los niños crecen y el próximo ciclo ya no podrán usarlos, mejor hubiese apoyado con útiles, tabletas o computadoras. Pero la corrupción y los negocios en el poder son el día a día para Barbosa”, denunció.