Un juez de control calificó como ilegal la detención de Pablo y Uriel, elementos de la Policía Municipal de Puebla, por lo que la madrugada de este lunes ordenó su inmediata liberación tras ser acusados de la muerte de un vecino de la colonia Universidades que trató de impedir la detención de su nieto por un robo.

Tras estar detenidos tres días desde la madrugada del pasado viernes, los dos elementos del Grupo Roca de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del municipio de Puebla, salieron de Casa de Justicia de la 11 Sur minutos después de las 4:00 horas de este lunes tras ser liberados por un juez de control.

Según la información proporcionada hasta el momento, el juez de control determinó que la detención de los uniformados no se hizo conforme a derecho y la calificó de ilegal, ordenando su liberación sin siquiera tener que llegar a la formulación de imputación donde el Ministerio Público pretendía acusarlos de homicidio culposo y lesiones.
A su salida, los uniformados ya eran esperados por sus familiares y por decenas de policías municipales que desde ayer por la tarde estuvieron protestando y exigiendo la liberación de sus compañeros, acusando las múltiples irregularidades cometidas por el Ministerio Público desde la detención hasta la puesta a disposición.

Antes de la liberación de Pablo y Uriel, un juez de control vinculó a proceso Eduardo, de 19 años de edad, quien es el joven al que detuvieron la tarde del jueves 15 de octubre tras ser acusado por una mujer embarazada de haberle robado su celular en inmediaciones de la colonia Universidades.
Debido a que solo era acusado de robo simple y lesiones, el juez de control calificó de legal su detención y lo vinculó a proceso, sin embargo autorizó que lo hiciera en libertad y autorizó que se retirara de Casa de Justicia con una garantía de 2 mil 500 pesos.

Fue precisamente la detención lo que provocó el conflicto, ya que al momento en el que Pablo y Uriel pretendían asegurarlo, los abuelos de Eduardo intentaron impedirlo y tras forcejear con los policías, el señor Sergio -de 78 años de edad- sufrió un infarto que le provocó la muerte ante la mirada de su nieto, de los policías y de algunos vecinos.

Esto quedó captado en un video que sirvió para cambiar la percepción del caso, pues inicialmente los vecinos y familiares de Eduardo y Sergio aseguraron que los policías los habían golpeado y que incluso un empujón había provocado que el adulto mayor cayera y se golpeara la cabeza.