La Auditoría Superior del Estado (ASE) revisará otra vez las cuentas públicas de los exalcaldes de Puebla, Antonio Gali Fayad y Luis Banck Serrato, tras los señalamientos de supuestas anomalías.

Así lo anunció el presidente del Congreso local, Gabriel Biestro Medinilla, luego de que el gobernador Miguel Barbosa Huerta acusó irregularidades en las administraciones panistas.

En rueda de prensa virtual, a la que se impidió el ingreso a e-consulta, el diputado de Morena afirmó que la Comisión Inspectora y la ASE comenzarán las investigaciones porque el ayuntamiento de la capital se niega a hacerlo.

Igual que el gobernador, el legislador reclamó que el gobierno municipal encabezado por Claudia Rivera Vivanco (también de Morena) se niega a indagar a sus antecesores.

Como se ha señalado un posible pacto entre la alcaldesa y los exediles, refirió que esta es “una oportunidad” para que la presidenta colabore entregando información y así demuestre que no protege a las gestiones pasadas.

Negó que se trate de una venganza política con fines electorales, pues afirmó que las investigaciones son un acto de “justicia y transparencia”.

Sin precisar los rubros que se revisarían, afirmó que también “se va a decir” si al final no se detecta ninguna irregularidad y se declara inocentes a los exediles.

Las cuentas públicas 2014 y 2015 de Gali Fayad ya fueron aprobadas por la ASE y el Congreso del estado, pero las de 2016 y 2017 de Banck Serrato solo han sido avaladas por la auditoría.

La Ley de Rendición de Cuentas y Fiscalización Superior del estado no prevé la reapertura de cuentas públicas que ya fueron aprobadas por los diputados y solo permite hacer “aclaraciones” en las que han sido aprobadas por la ASE.

No obstante, dichas aclaraciones que pueden solicitar los legisladores no implican que la cuenta pública pueda reabrirse para revisarse en su totalidad.

En su revisión la auditoría no detectó ninguna anomalía en las cuentas públicas de Banck Serrato, ya que solo hizo requerimientos de información y de documentos.