Campeche y Chiapas podrían regresar a clases presenciales a partir del mes de octubre y con ello iniciar el retorno diferenciado a las aulas, anunció el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán.

El funcionario federal destacó que las medidas de sanidad para el regreso serán severas y ante el primer caso de COVID-19 en una escuela, todo el plantel se volverá a cerrar, según una nota del diario El Sol de México.

Tras seis meses de confinamiento, Moctezuma Barragán dijo que el estado de Campeche es el más avanzado debido a que fue el primero en llegar a semáforo amarillo. Lo mismo ocurre con Chiapas, en donde la presencia de los niños será con uso de cubrebocas obligatorio y con las aulas al 50 por ciento de su capacidad, alternando a los alumnos para que asistan en distintos días.

Durante la conferencia virtual “La visión de la educación en el entorno actual en México”, organizado por la Universidad Panamericana y moderada por su rector, José Antonio Lozano, el secretario dijo: “no sabemos cuándo vamos a regresar a clases presenciales, el estado que más va adelante de todos es Campeche y luego le sigue Chiapas, es probable que en esos estados se pase a semáforo verde en 15 días y sería entonces cuando se podrían iniciar clases presenciales”.

El funcionario enfatizó que el tema sanitario será estrictamente vigilado, porque además del cumplimiento del uso del cubrebocas, y las medidas de limpieza y desinfección de planteles, se aplicarán tres filtros sanitarios: uno en la familia, otro en la escuela y otro en el salón. Las medidas de contención serán estrictas y ante el primer caso de Coronavirus el plantel se cerrará. “Lo peor que nos puede pasar es un rebrote", dijo el secretario.

Dentro del plan para el regreso a clases, Moctezuma Barragán detalló que las primeras tres semanas servirán para aplicar una evaluación diagnóstica sobre qué es lo que pudieron conocer los alumnos a través del programa Aprender en Casa II, con las transmisiones por televisión y el apoyo de los maestros. Servirá de igual manera para advertir las condiciones de los estudiantes en el plano académico y socioemocional.

Los grupos se dividirán al 50 por ciento por día y por orden alfabético, de tal forma que el lunes y miércoles asistirá un grupo de estudiantes, otro el martes y el jueves, en tanto que el viernes estará dedicado a quienes se identifiquen con un mayor rezago. “Queremos que los maestros hablen, evalúen a cada niño para ver qué es lo que traen después del aislamiento, desde el punto de vista académico y socioemocional, porque habrá quienes sí tuvieron un espacio para estudiar, un escritorio, que pudieron trabajar sin ningún obstáculo, incluso sabrán más porque en este periodo también se impulsó el aprendizaje autodidacta”.