Felipe Mendoza Torres, director de la Asociación Poblana de Restaurantes y Prestadores de Servicios A.C. (Aprepsac), señaló  que resulta incosteable que los bares o cantinas de la ciudad de Puebla se reconviertan en restaurantes para poder operar, como una alternativa a la crisis sanitaria que los ha tenido casi seis meses inactivos.

En entrevista con e-consulta, Mendoza Torres explicó que las autoridades del estado y del municipio han autorizado y facilitado los trámites para los cambios de giro comercial, pero reconoció que debido a la falta de liquidez no todos los asociados tienen la cantidad para invertir en esos permisos que pueden llegar a costar hasta 25 mil pesos.

“Hay algunos que lo han pensado y lo han platicado pero es complicado por varias cosas. Una de ellas es empezar de nuevo y no hay flujo de efectivo. Y  nuestro sector no te garantiza que si abres, vendas, porque ahorita ni los restaurantes están funcionando, ya que tienen ventas muy bajas”, expuso. 

Añadió que tan solo el abrir les ha costado ya que los gastos de operación son altos y no hay tanto flujo de efectivo para pagar insumos, rentas atrasadas, sueldos, además de que implementar todos los protocolos sanitarios, por lo cual esperarán a que les permitan abrir los días domingos y puedan extender el horario dos horas para mejorar sus ventas. 

Mendoza Torres reveló que el 15 septiembre no fue lo que esperaban ya que mucha gente decidió hacer comidas y convivir en sus casas que ir a los restaurantes. Ante este panorama muchos establecimientos decidieron mejor no abrir que invertir en música e insumos, por lo que abrirán hasta el próximo lunes.

Finalmente recordó que alrededor de 35 negocios de un universo de 350 establecimientos agremiados a la Aprepsac no volverán abrir sus puertas, con lo cual se perderían cerca de 800 empleos.