Cuando hablamos del mes fiestas patrias la comida es el ingrediente infaltable para celebrar de buena manera la Independencia de México. Dentro del listado culinario inagotable el pozole es uno de los platillos que más destaca y de los más pedidos.

Pero este platillo de origen prehispánico no sólo es delicioso, sino que también es uno de los más nutritivos de esta temporada.

La carne de puerco y de pollo aportan las cantidades necesarias de proteína que el cuerpo necesita, además de que los granos de maíz que lo acompañan contienen carbohidratos, hierro, potasio, magnesio y fibra, elementos esencialmente nutritivos.

Evidentemente, las verduras y condimentos también aportan de manera positiva al cuerpo. Tanto la lechuga como el orégano y chile brindan vitaminas de tipo A, E y C, además de fibra.

Durante una entrevista a Yoshio Tomita Cruz, director de la Clínica Mexicana de Bariatría y Cirugía Estética (Climeba), señaló que los beneficios del pozole pueden aumentar si se come con moderación y si el consumo de proteína rebasa el de granos de maíz pozolero.

La cantidad de lechuga, rábanos y orégano son de suma importancia y se pueden comer en cantidades libres.

El especialista indicó que un plato de pozole es el alimento perfecto por los nutrientes que brinda, y que las tostadas como segundo lugar aportan la cantidad calórica necesaria siempre y cuando no exceda de dos.

Debido a que en muchos hogares este platillo se come acompañado de crema y queso, éstos deberían ser lo menos industrializados que se pueda para tratar de mantener el equilibrio alimentario.

Una de las recomendaciones más importantes de Tomita Cruz fue que durante las fiestas patrias se debe estar bien hidratado, además de desayunar y comer bien para que, a la hora de la cena o en el horario que se establezca para comer el pozole, se evite el atracón de comida por no haber ingerido nada durante el día.