Mario Mendívil, dueño de  la empresa Garden Teas de México aportó al equipo de fútbol profesional Lobos BUAP 120 millones de pesos para formar parte de su sociedad y pasó a ser el administrador.

Cuando tuvo acceso a las claves y sellos fiscales se ­vendió a sí mismo, simuladamente, la franquicia por la cantidad de 120 millones de pesos, según lo demuestra la factura con folio fiscal AF1921DDB162­4232­7650­ 30DD04FEF2 FD, emitida por Club Lobos BUAP AC. a nombre de Garden Teas de México el 27 de diciembre de 2018.

Con el documento de la autoventa, revendió la franquicia, sin autorización de la BUAP, al gobierno de Chihuahua por 380 millones de pesos, para que el equipo Indios de Ciudad Juárez ascendiera al máximo circuito del fútbol profesional, con el aval de directivos de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF).

Así lo describe el columnista  Mario Maldonado en su colaboración para el diario El Universal, titulada “El affaire Lobos BUAP apunta al fraude”.

Maldonado concluye que la operación de Mendívil puede constituir un fraude millonarios “contra la Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), (el)  conglomerado de medios más grande del país,(…) funcionarios del gobierno de Javier Corral en Chihuahua, y (el) SAT.”

Añade que “al fraude cometido contra la universidad, contra la televisora y contra Alejandra de La Vega (funcionaria del gobierno de Chihuahua) se suma el posible delito de simulación de operaciones, una línea de investigación que a seguir por parte de la UIF de Santiago Nieto, la Procuraduría Fiscal de Carlos Romero y el SAT de Raquel Buenrostro”.

En relación a la BUAP, Mario Maldonado reseña que  “la universidad que encabeza Alfonso Esparza ha argumentado que nunca fue enterada de la venta y, sobre todo, que no cedió a Mendívil ni a su empresa los derechos para ese tipo de operaciones. Reclama también que a pesar de que Garden Teas envió el equipo a Ciudad Juárez por una cantidad de 380 millones de pesos, el monto que se pretende entregar a la BUAP por la transacción se limita a 90 millones. En este camino, la universidad se lanzó jurídicamente contra la Liga, contra la funcionaría del gobierno de Chihuahua y contra Televisa por considerar que estos habían participado de contratos firmados dentro de la ilegalidad. Pero resulta que estos actores también fueron engañados, pues Garden Teas se presentó en todo momento a cerrar los negocios con documentos que presuntamente le otorgaban derechos de propiedad.