En un lapso de 72 horas personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) localizó seis tomas clandestinas en el estado de Puebla, como parte de la estrategia del gobierno federal para combatir el robo de hidrocarburos.

Apenas el pasado martes el gobernador Miguel Barbosa Huerta criticó dicha estrategia al señalar que no bastaba con recorrer los ductos sino que era necesario desmantelar las bandas que se dedican a ordeñar gas y gasolina de Pemex.

Respecto a las intervenciones en Puebla, la Sedena informó que a través de personal operativo del Ejército Mexicano que brinda seguridad en apoyo a Pemex en las instalaciones de transportación de gas LP o gasolina, señalaron que se detectaron seis tomas.

Sin precisar los municipios, la Sedena informó que de las tomas clandestinas detectadas cuatro eran herméticas, es decir que no presentaba ningún tipo de fuga, aunque en ninguno de los casos hubo población en riesgo por las mismas.

"En diversos municipios del estado de Puebla, se localizaron seis tomas clandestinas, de las cuales cuatro eran herméticas, por lo que personal militar brindó seguridad a las áreas", informó brevemente la Sedena a través de un comunicado.

En el mismo se detalla que en otras intervenciones entre el 30 de agosto y el 1 de septiembre, el Ejército Mexicano también realizó otras intervenciones siendo en Jalisco donde se hallaron el mayor número de tomas clandestinas con siete casos.

En otras entidades como Hidalgo, Tlaxcala, Tamaulipas, Querétaro, Oaxaca, Nuevo León y Chiapas se localizaron una toma clandestina en cada caso y en algunos se hallaron vehículos utilizados para su trasiego.