Siete priístas renunciaron al partido en Puebla al calificar como atentado y una ofensa la designación de Néstor Camarillo Medina como dirigente estatal, pues denunciaron que está desprestigiado y carece de méritos para el cargo.

En un desplegado acusaron que el nombramiento del exalcalde de Quecholac, concretado el 9 de julio, fue una imposición “torpe, vergonzosa e inconsciente”, pues condenará al tricolor a la extinción.

En las renuncias destacan la del exdirigente estatal Juan Manuel Vega Rayet; la del exsenador Germán Sierra Sánchez; de la exdiputada federal Adela Cerezo Bautista y del exdiputado local Juan Antonio Hernández y Génis.

La tarde de este viernes presentaron su renuncia en la sede estatal del partido y luego difundieron el pronunciamiento en el que arremetieron contra Camarillo Medina y el dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas.

Camarillo ve motivos económicos en las renuncias 

El dirigente Néstor Camarillo Medina señaló que los inconformes renunciaron por “discrepancias en los montos que gozaban en la nómina” y por seguir intereses individuales, pero criticó que son personajes cuya aportación al priísmo “era imperceptible”.

En entrevista dijo que en el partido ya no hay lugar para el protagonismo y la visión cupular, ya que dichas actitudes segregaron por décadas a los militantes “porque una oligarquía, un pequeño grupo, se apoderó de los cargos de representación y se reservó las oportunidades”.

Reprobó las declaraciones de los quejosos ante la prensa, pues dijo que exhiben sus “fobias”, denostan y acusan sin pruebas, aunque reconoció que quienes renunciaron “abonaron mucho al tricolor”.

“Son amigos muy queridos que han tomado una decisión, la que no controvertiremos, la respetamos y les deseamos la mejor de las suertes en los derroteros que, por lo visto, ya tienen bien delimitados, hacia otras invitaciones u otras militancias”, apuntó. 

Camarillo no tiene ningún mérito, acusan  

A decir de los inconformes con su nombramiento, Camarillo Medina e Isabel Merlo Talavera, presidente y secretaria General del Comité Directivo Estatal (CDE), son “incondicionales sin mayor mérito que el de ser convenientes para los aviesos, perversos y entreguistas proyectos” de Moreno Cárdenas y su “mentor”, José Murat Casab, exgobernador de Oaxaca.

“Imponer al frente de la dirigencia del PRI en Puebla a una persona que no tiene la menor representatividad, la mínima militancia, desprestigiado y desacreditado, no sólo es un dislate superlativo, es atentar contra la historia del partido, es ofender a la militancia y es condenar al PRI a una extinción vergonzosa, estrepitosa (y) dolorosa”, sentencia el escrito.

Acusan pacto con gobiernos 

Sierra Sánchez acusó que el PRI en Puebla ya no representa los intereses de la ciudadanía, sino de un grupo que busca pactar con el poder en turno en cada cambio de gobierno.

“No puedo no quiero seguir en un PRI que ya no representa la aspiración de un pueblo, sino que solo expresa de unos años a la fecha el interés de una camarilla por lucrar y ser comparsa para negociar con el poder en turno“, sentenció.

A la vez reprochó que el tricolor carece de rumbo y no hay intentos por buscar la reconciliación entre la militancia.

Hernández y Genis únicamente expresó su renuncia con carácter de irrevocable, pero no detalló los motivos de su decisión.

Acusan actos denigrantes de líderes

El exdelegado Armando Díaz Arteaga denunció por su parte que los nuevos líderes del PRI en todos sus niveles han cometido actos “denigrantes” contra la militancia y los principios del partido.

Sin precisar qué actos le inconforman, enfatizó que representan una falta de compromiso con los militantes, además de que vio errores de estrategia y deslealtades.

En su carta refirió que el tricolor le “enseñó” a pensar y actuar con congruencia, pero consideró que ahora esto no se practica por los propios dirigentes.

Se va primera secretaria de estado

La primera secretaria de estado, Adela Cerezo Bautista, titular de la Contraloría estatal en el gobierno de Mariano Piña Olaya, también presentó su renuncia al PRI sin detallar los motivos de su decisión.

A ellos sumaron su renuncia Jorge Manuel Miravete Aguilar y Osbaldo Gerardo José Corte Ramírez.

Apenas el miércoles renunció también la exsecretaria de Operación Política del CDE, Marisol Calva García, quien señaló que se iba como un acto de congruencia con sus principios.