A casi dos días del atroz linchamiento de un hombre en San Marcos Tlacoyalco, comunidad perteneciente al municipio de Tlacotepec de Benito Juárez, la víctima fue identificada como un trabajador de la empresa Megacable en el municipio de Tehuacán.


Sin que la Fiscalía General del Estado lo haya confirmado, fuentes ministeriales informaron de forma extraoficial que el occiso respondía al nombre de Manrique N., de 35 años de edad, quien laboraba en la empresa de internet, telefonía y televisión de paga Megacable en Tehuacán.
 


La tarde del pasado domingo Manrique fue detenido por la Policía Municipal de Tlacotepec por una aparente riña con otros sujetos que estaban bajo los influjos del alcohol, situación que dista de la versión de los pobladores de que se trataba de un supuesto secuestrador de niños.

Manrique fue ingresado a la Comandancia y estuvo ahí por varias horas hasta que una turba de cientos de pobladores llegó al lugar para exigir a los policías que lo entregaran pues se trataba de un presunto secuestrador que incluso había intentado privar de su libertad a una niña, aunque otras versiones decían que eran dos los niños.

Pese a no tener confirmados los hechos, en cuestión de minutos cientos de pobladores se congregaron y según se pudo ver en videos que circularon en redes sociales, usando una patrulla derribaron la barda de la Comandancia y sacaron por la fuerza a Manrique.
 


Primero lo golpearon brutalmente y le lanzaron piedras de la misma barda que habían derribado, pero no conformes con ello ordenaron el combustible de la patrulla, lo rociaron con la gasolina y le prendieron fuego, aún y cuando se presume para ese momento ya no contaba con signos vitales.

Hasta el momento la Fiscalía General del Estado no ha logrado detener a ninguno de los incitadores del linchamiento, ya que independientemente de la culpabilidad o inocencia de Manrique, su linchamiento será catalogado como un homicidio doloso multitudinario.

Se espera que a través de los videos y fotografías que circularon en las redes se pueda identificar a los pobladores que invitaron la revuelta, a fin de responder por el asesinato peor también por los daños a la Comandancia, a la patrulla y las lesiones causadas a dos policías que estaban en el lugar.