El presunto secuestrador de dos niños que fue linchado a golpes ayer por la noche en Tlacotepec de Benito Juárez, también fue calcinado por una turba enardecida que rebasó completamente a las autoridades locales.


El hombre, que hasta el momento no ha sido identificado y que contaba con aproximadamente 30 años de edad, fue sacado por la fuerza de los separos de la presidencia auxiliar de San Marcos Tlacoyalco.

Los pobladores usaron una patrulla para tirar una de las bardas y poder sacarlo, pero además de matarlo a golpes y lapidarlo con los pedazos de pared, la gente aprovechó la ausencia de las autoridades para bajar el cuerpo de una ambulancia, rociarle gasolina y prenderle fuego.
 


Mientras esto sucedía los cientos de pobladores siguieron causando destrozos en la presidencia hasta entrada la madrugada de este lunes cuando finalmente pudo entrar el Ejército y la Policía Estatal para retomar el control.

Cabe señalar que esta situación tampoco ha permitido comprobar la veracidad de las acusaciones en contra del detenido pues se sabe que se encontraba bajo los efectos del alcohol al momento de su detención.

Asimismo hay dos versiones sobre el presunto delito que se le imputaba, pues una asegura que fue visto intentando llevarse por la fuerza a una niña junto con otros dos hombres, mientras que otra dice que tenía retenidos y amarrados a dos menores.

Hasta el momento el gobierno municipal o del estado no han informado sobre la situación que se vive tras este hecho de violencia, mientras tanto la Fiscalía General del Estado ya realiza las investigaciones pues finalmente se trató de un homicidio doloso que fue grabado y fotografiado por cientos de personas.