Con la finalidad de evitar el contacto humano y posibles contagios de Covid-19, diversos locatarios y hosteleros ubicados en la región de la Toscana optaron por retomar una antigua tradición.

Se trata de las “ventanas del vino”, donde por medio de una pequeña escotilla ubicada en las paredes de sus locales los comerciantes ofertan y venden sus distintos platillos y bebidas, las cuales normalmente preparan en sus establecimientos.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Retoman prácticas del pasado

Esta modalidad conocida como “buchette del vino” ya había sido utilizada en la antigüedad, específicamente durante los tiempos de la peste bubónica, donde también era esencial reducir el riesgo de contagio. Ahora, a causa de la pandemia de coronavirus, esta modalidad de veta volvió para a convertirse en una aliada.

De acuerdo con información de la Asociación Cultural de Buchette del Vino, la nota más antigua en torno a esta modalidad de venta y consumo data del año 1634.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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A través de estas aberturas los vendedores entregaban las botellas a sus clientes, pero no recibían el pago directamente de sus manos, sino que disponían de una caja especial para aceptar monedas, que luego desinfectarían con vinagre.

Debido a la pandemia diversos comerciantes retomaron la tradición, misma que originalmente eran usadas sólo para servir copas de vino; sin embargo, ahora se ofertan más productos como comida y otras bebidas, una gran opción para evitar contagios.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Fotos: Twitter / @Esvelzoo