La pandemia de coronavirus sigue afectado a una gran cantidad de personas en todo el mundo. Sin embargo, Nueva Zelanda es la excepción, pues su estrategia es un caso ejemplar para frenar los casos de Covid-19.

Desde que comenzó la pandemia de coronavirus en Nueva Zelanda -el pasado mes de febrero- hasta el mes de mayo, sólo se registraron 1 mil 219 casos de infectados, de los cuales 22 pacientes perdieron la vida y el resto logró recuperarse.

El día de hoy, el país cumplió 100 días sin reportar nuevos casos de coronavirus. Las estrategias implementadas no son ningún secreto: el país se centró en los controles fronterizos, es decir, cualquier persona que llegue al país debe permanecer en cuarentena de 14 días; además, se estableció un mecanismo de control a través de pruebas médicas para detectar nuevos casos, haciendo un rastreo de contactos e imponiendo el aislamiento.

La primera ministra, Jacinda Ardern, aseguró que en los últimos 17 días se realizaron pruebas a más de 40 mil personas y todas han dado negativo. Por ello, aseguró que se han establecido nuevas reglas: ya no es obligatorio el distanciamiento social y tampoco hay un límite en el número de personas que se puede reunir.

A pesar del gran logro, el director de Salud, Ashley Bloomfield afirmó que no bajaran la guardia, pues se ha comprobado que el virus puede resurgir y propagarse en lugares donde estaba bajo control.