Cada fin de semana en la colonia Cabrera, la que concentra el mayor número de viveros en el municipio, cuenta con la presencia de turistas, vendedores ambulantes y hasta patos en el jagüey para que la gente los alimente o se suba a la lancha a remar un rato.

El tráfico es difícil sábado o domingo y los estacionamientos de algunos de los viveros se pueden observar llenos, la sana distancia es difícil de conservar tanto entre autos como entre las personas que recorren la calle Manuel Gómez Morín que es sobre la que se ubican la mayor parte de estos negocios dedicados a las ventas de plantas ornamentales.

Ante la demanda de los compradores, los viveristas y habitantes del lugar colocaron lonas y carteles para invitar al uso constante del cubrebocas, gel y sanitizantes, además instalaron un módulo de revisión para quienes llegan o tienen que transitar por la zona.

 La dinámica es que el vehículo debe pasar lentamente pide a los ocupantes usar bien el cubrebocas o tomar uno de regalo si no lo llevan y ponerse gel, esto tras las denuncias públicas en redes sociales sobre la saturación de esta zona principalmente por foráneos que no hacían caso a las reglas mínimas de prevención contra el Covid19.

 En Cabrera cada fin de semana fluctúan entre 3 mil y 5 mil personas, entre habitantes, viveristas, trabajadores, vendedores de todo tipo de productos y visitantes, por ello es una de las zonas económicas más importantes para el municipio.