Hasta un 25 por ciento de escuelas privadas, que en Puebla rondan las 670, cerrarían sus puertas en Puebla por la crisis económica derivada de la pandemia de coronavirus.

El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta indicó que su administración no tiene previsto un programa de apoyo para esas instituciones, pero aseguró que los planteles públicos están preparados para atender a los alumnos que pudieran resultar perjudicados por los cierres.

Durante su conferencia de prensa de este miércoles, el mandatario refirió que su administración tiene la misma referencia de cierre de planteles educativos privados que tiene la federación, la cual apuntó a un 25 por ciento del total de ese tipo de instituciones.

“Tenemos la misma información que ha sido publicada a nivel nacional, que de las 47 mil escuelas privadas que están registradas, el 25 por ciento cerrarán sus puertas y que por lo tanto hay que reacomodar a los alumnos en otras escuelas privadas y en públicas. En el gobierno del estado pues estamos preparados para recibir a los alumnos de privadas. Sobre un apoyo a escuelas privadas no está previsto en este momento, no tenemos fondo para ello”, comentó.

De acuerdo con censos realizados por la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal, en Puebla hay 2 mil 682 instituciones privadas de los niveles preescolar (889), primaria (554), secundaria (301), bachillerato (550) y superior (388).

Según la referencia de la SEP, en Puebla el 25 por ciento del total llega a 670 escuelas.

Sobre el tema, Barbosa aseguró que su gobierno está preparado para reacomodar a los alumnos cuyas instituciones cierren y así evitar que pierdan el año escolar.

Respecto a la posibilidad de que la administración estatal apoye con recursos a los planteles privados, indicó que no se tiene pensado en un programa similar, pues refirió que no hay fondos para crear un programa de atención.

Reportan privadas despidos y bajas inscripciones

Sobre el tema, Arturo Guerra Bedolla, presidente de la Federación de Escuelas Particulares de Puebla, señaló que aún no tiene un estimado del número de escuelas que podrían cerrar por la crisis económica, debido a que el periodo de inscripciones sigue vigente.

No obstante, reveló que los colegios privados en Puebla reportan, en promedio, el despido del 30 por ciento de su plantilla laboral, integrada por docentes, personal administrativo y de intendencia.

En entrevista, refirió que algunas instituciones han optado por cerrar algunas “secciones”, por ejemplo el área de maternal que no podrá operar sino hasta enero, así como preescolar e incluso primaria, pues los padres de familia tienen incertidumbre de inscribir a sus hijos.

En cuanto a inscripciones, refirió que existe una buena respuesta en primaria -pero a partir del tercer grado- y secundaria, no así en bachillerato.

Sobre las inscripciones, refirió que se han otorgado facilidades a los padres, aunque se revisa a detalle el caso de quienes soliciten algún tipo de apoyo por carecer de recursos para costear la educación de sus hijos.

Acerca de la negativa del gobierno del estado para otorgar un programa de apoyos a los planteles privados, Guerra refirió que la SEP también debe ser solidaria con estas instituciones.

El representante indicó que las escuelas particulares se han visto afectadas además por la empresa Agua de Puebla, que pide el pago del servicio de agua potable cuando no ha habido clases desde el 23 de marzo.

Prevén grave crisis en preparatorias privadas

En tanto, Germán Molina Carrillo, quien es director del Instituto de Ciencias Jurídicas (ICI) y representante del Sistema de Escuelas Incorporadas a la BUAP, refirió que las preparatorias o bachilleratos privados sufrirán una grave crisis ante el anuncio de que todos los aspirantes a las preparatorias de la máxima casa de estudios serán aceptados.

En entrevista vía telefónica refirió que ya hay quejas de los docentes de la BUAP, pues aseguran que su carga de trabajo se incrementará.

Señaló que la propuesta es adecuada pero se vislumbran problemas de operación, por lo que pueden ser aliadas en la estrategia universitaria para recibir a los alumnos y no saturar a las preparatorias de la BUAP.