“Los programas sociales existentes” no pueden atender “la crisis que dejará una multitud de nuevos pobres”, como resultado de la pandemia por el Covid-19, plantea el subgobernador  del Banco de México, Gerardo Esquivel, en un ensayo titulado “Los impactos económicos de la pandemia en México”.

En el documento también señala que “personas que antes de la pandemia tenían un empleo o una fuente de ingreso y que a partir de ahora ya no la tendrán, muy probablemente no eran beneficiarias de ningún programa social”.

Esquivel advierte que “resulta imprescindible que se tomen medidas adicionales para paliar los enormes costos económicos y sociales que dejará esta crisis”, según reseña el diario El Economista.

Esquivel precisa que escribió ese trabajo como “economista del Banco de México” y no representa en modo alguno la postura de la institución.

Señala que un aumento de pobres cercano a 9 millones de personas (que es la estimación del Coneval), implicaría que el número de personas en pobreza podría llegar a 70 millones en el país, con lo que la tasa de pobreza por ingresos sería de 56% de la población total, lo que se traduce en el nivel más alto de pobreza en lo que va del siglo.

“A la larga, éste será quizá el impacto más duradero y doloroso de esta crisis y el que requiere una atención de carácter más inmediato”, detalla.

La contracción de la actividad económica como la consiguiente pérdida de empleos se han comenzado a traducir en una importante reducción de ingresos para amplios segmentos de la población, lo que explica el incremento de la pobreza.

Matizó que “una parte de esta pérdida de ingresos será temporal, pero otra tendrá un carácter más permanente en la medida en que la crisis se prolongue o que la recuperación sea más lenta de lo anticipado”.

Se estima que durante el primer semestre la actividad económica haya registrado una contracción anual por arriba de 10 por ciento.

En el mismo análisis, proyectó que al considerar que en el tercer y cuarto trimestre del 2020 “seguiremos avanzando paulatinamente con la reapertura de la economía” tendremos una producción trimestral también negativa, que podría oscilar entre -8 y -12 % entre julio y septiembre y otra caída adicional entre octubre y diciembre, que rondaría entre -4 y -8 por ciento.