Es fundamental para la gobernanza del estado de Puebla priorizar medidas de preservación y justicia ambiental, desde los mantos acuíferos hasta la solución de conflictos territoriales por megaproyectos, indicaron especialistas en temas ambientales en conferencia organizada por la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial de Puebla.

Con el título de “Retos Ambientales: Fortalecimientos de la Agenda Ambiental en el Estado de Puebla”, la directora del Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente de la Ibero Puebla, María Eugenia Ibarrarán Viniegra, explicó que una gestión gubernamental eficiente incluye una agenda ambiental orientada al acceso de todas las personas a un ambiente sano.

Para la gobernanza ambiental responsable, detalló, es necesario mejorar la eficiencia, con marcos regulatorios para temas ambientales más claros; aumentar la confianza y participación, a través de la solución de conflictos territoriales en un esquema de inclusión, legitimidad y equidad; y finalmente la efectividad a través de la capacitación en políticas ambientales.  

Explicó que Puebla se enfrenta a un panorama en el que el aumento de consumo de productos trae consigo incrementos en la contaminación emitida, que se ve reflejado en estragos climáticos a largo plazo, en aspectos como contaminación del agua, manejo ineficiente de residuos y contribuciones de la naturaleza.

Agregó la académica que el objetivo de una agenda ambiental es priorizar el desarrollo económico de manera sustentable e incluyente, poniendo en el centro de las dinámicas del desarrollo la justicia ambiental, que es garantizar que las próximas generaciones y nuestros contemporáneos tengan acceso a un ambiente sano.

Además, expuso que las circunstancias de la preservación de los mantos hídricos poblanos son insuficientes, dado que centros urbanos como el área metropolitana de Puebla y municipios como Izúcar de Matamoros y Tecamachalco son incapaces de satisfacer las necesidades de agua potable y drenaje a sus habitantes.

En cuanto al deterioro ambiental por megaproyectos de alto impacto ambiental, destacó que estos traen consecuencias de deforestación, modificación del paisaje, contaminación del agua y aire, desestructuración del tejido social. Mencionó que en Puebla, según la SEMARNAT, proyectos como Hidroeléctricas, Gasoductos y Minería generan 560 conflictos por la defensa de territorios.

Por otra parte, el Doctor Romero Saldaña Velázquez expuso cómo la reducción en la biodiversidad trae consigo la reducción de las poblaciones silvestres y procesos ecológicos, lo cual aumenta el costo de producción agrícola, al tiempo de pérdida de conocimiento ancestral de manejo de la biodiversidad por expulsión de población indígena y no indígenas de territorios.

Finalmente, con la presencia de la responsable de la dependencia, Beatriz Manrique,  los académicos explicaron que para solucionar los problemas ambientales del estado, son necesarios planes de desarrollo ambiental y territorial, entre otras recomendaciones.