La situación de la pandemia del Covid-19 ha provocado el cierre de miles de negocios catalogados como no esenciales, sin embargo hay los que decidieron ignorar el llamado de las autoridades y han quedado expuestos a hechos de violencia como asaltos y homicidios.
Uno de los casos más recientes ocurrió este fin de semana en un bar o botanero clandestino que operaba en la Prolongación de la 11 Sur a la altura del municipio de Santa Clara Ocoyucan, muy cerca de la zona limítrofe con Puebla.
En ese lugar, durante los primeros minutos del domingo se registró una riña entre su clientela la cual derivó en el asesinato de una mujer y en lesiones a un hombre del que hasta ahora se desconoce su paradero, hechos que se abrían evitado si el lugar no estuviera operando.
Otro asesinato más que pudo haberse evitado con el acatamiento de las medidas sanitarias fue durante la realización de una de las llamadas "Fiesta Covid", pues una joven identificada como Sandra N., de 23 años, fue asesinada y arrojada a una alberca.
La joven era asistente, como decenas de personas más, a la fiesta masiva realizada en un salón social de Tecamachalco en el mes de mayo, justo en la temporada de mayor confinamiento, pero otro de los asistentes la habría estrangulado y arrojado a la alberca, intentando simular que se ahogó.
Las fiestas en casas, bares y salones sociales ha sido perseguidos por ayuntamientos, como el de Puebla, que valiéndose de reportes en redes sociales han logrado inhibir fiestas y operación de bares, así como partidos de fútbol o béisbol, sin embargo de a poco estos eventos se han ido organizando con más frecuencia.

Ingesta de alcohol también causa estragos
Aunque la venta de alcohol en botella abierta fue un decreto publicado por el gobierno del estado, hay quien decidió no acatarlo y el consumo de bebidas embriagantes ha sido otro de los detonantes de hechos violentos durante la pandemia.
Como ejemplo se encuentra un caso que ocurrió el pasado 6 de mayo cuando dos hombres fueron atacados con un arma blanca durante una riña masiva registrada en San Lucas Atoyatenco, junta auxiliar del municipio de San Martín Texmelucan.
Asimismo hay que recordar las decenas de muertos que dejó la ingesta de alcohol adulterado que fue comercializado en colonias y juntas auxiliares del municipio de Puebla y de la Sierra Norte, que llevó a la Fiscalía General del Estado a realizar cateos.
Asaltos imparables durante la pandemia
Pese a que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) Federal catalogó las tiendas como Elektra y Coppel no esenciales, estos dos grandes corporativos hicieron oídos sordos y mantuvieron sus servicios argumentando la prestación de servicios bancarios en sus tiendas.
Sin embargo, mantenerlas abiertas durante los meses de confinamiento también los ha vuelto objeto de asaltos como el ocurrido el pasado 28 de abril cuando un grupo de sujetos irrumpió en la tienda Coppel ubicada en el centro de San Martín Texmelucan para robar decenas de equipos de telefonía móvil.
Pero ese no ha sido el único asalto a estas cadenas. El 12 de junio un Coppel en la 11 Norte y 6 Poniente fue asaltado; el 14 de junio en Tehuacán un cuentahabiente fue asaltado dentro de una tienda Coppel; el 29 de mayo delincuentes asaltaron la tienda Elektra de Amalucan; y el pasado 19 de junio otra tienda Elektra fue asaltada en pleno Centro de Puebla.