Tras la liberación de José Ángel Casarrubias Salgado, “El Mochomo”,  se dio a conocer que existieron sobornos hacia los trabajadores del Juzgado para que se le otorgara arraigo al presunto líder del grupo criminal Guerreros Unidos, vinculado con la desaparición de los estudiantes en Ayotzinapa el pasado 27 de septiembre de 2014.

La prueba de dicho soborno estaría en una conversación donde se escucha a la madre del Mochomo, Francelia Salgado Patiño, y a su abogado, donde al parecer se ponen de acuerdo para entregar el dinero a los trabajadores del juzgado Segundo de Distrito de Proceso Penales Federales en el Estado de México, a cambio de la liberación de José Ángel Cassarrubias.

La llamada se dio a conocer gracias a una intervención telefónica realizada por la Fiscalía General de la República. Al respecto, Julio Scherer Ibarra, consejero jurídico de la presidencia de la República, aseguró para el medio Aristegui Noticias que desde el gobierno se calculó que el monto del soborno oscila entre los dos o tres millones de pesos.

Durante la conferencia de prensa del pasado 2 de julio, el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo una revelación calificada de “inusual” tras comentar que en el juzgado del Estado de México donde se ordenó la liberación de José Ángel Casarrubias, hubo corrupción y “dinero de por medio”.

Momentos más tarde, la FGR aseguró la existencia de dichos sobornos y, posteriormente, el Consejo de la Judicatura Federal confirmó que ya se encuentran investigando los posibles actos de corrupción, así como los vicios jurídicos presentes en el juzgado.

 

Foto: Captura de pantalla de Twitter