Una pareja que iba de camino a casa decidió comprar una pizza en un establecimiento de Little Caesars para cenar. Sin embargo, al llegar a su destino se llevaron una gran sorpresa al abrir la caja vieron que su pizza tenía una esvástica nazi dibujada con pepperoni.

El evento que se volvió rápidamente viral en las redes sociales ocurrió en Brook Park, Estados Unidos. La pareja se mostró indignada en una entrevista que ofrecieron a Cable News Network (CNN): “Este tipo de cosas mantiene vivo el odio en este mundo. Todos necesitamos exactamente lo contrario de eso ahora”

Por su parte, la empresa informó que estas acciones no serán toleradas por ningún motivo, ya que fomentan el racismo y la discriminación; conducta que está completamente en contra de sus valores. En consecuencia, dos empleados de la empresa admitieron su responsabilidad y fueron despedidos. Al respecto Jason Laska dijo esperar que los empleados hayan aprendido una valiosa lección a lo largo de todo esto.

Con información de Milenio y Twitter.