El gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta sentenció que si los contagios de Covid-19 no disminuyen en julio, no se permitirá el regreso de los alumnos a las aulas el 10 de agosto, como se tiene previsto.

El mandatario indicó que, si el nivel de riesgo de transmisión del coronavirus no baja en el próximo mes, no se pondrá en riesgo a los alumnos y tampoco a los profesores que pertenecen a poblaciones vulnerables, como los adultos mayores o los que viven con alguna otra enfermedad.

“Si en agosto no podemos nosotros regresar, no vamos a regresar (…) nosotros por eso tomamos decisiones en nuestro estado, no va a haber regreso a clases en Puebla sino hasta que haya condiciones para eso, no solo es un asunto de la vulnerabilidad de los maestros (…) sino el riesgo a los niños (…)”, explicó.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) del gobierno federal fijó el 10 de agosto para que los alumnos de preescolar, primaria y secundaria regresaran a las clases presenciales, fecha a la que se apegaría Puebla.

En duda regreso a clases en Puebla

El 15 de mayo, Barbosa Huerta informó que sería el siete de septiembre cuando los alumnos del nivel básico y medio retornarían a las aulas, tras la suspensión de clases presenciales que el gobierno decretó el 23 de marzo por el inicio en México de la pandemia.

Posteriormente, a finales de ese mes, la Secretaría de Educación Pública (SEP) del gobierno federal fijó el 10 de agosto para que los alumnos de prescolar, primaria y secundaria regresaran a las clases presenciales, fecha a la que se apegaría el gobierno del estado.

En su conferencia de prensa de este martes, Barbosa explicó que si el nivel de transmisión del virus no disminuye durante julio, entonces se aplazará la fecha para que los alumnos regresen a las aulas, pues insistió en que no se pondrá en riesgo a los mismos y tampoco a los profesores.

De acuerdo con datos presentados por el investigador Marco A. Fernández, de la organización México Evalúa, más de 240 mil docentes en el país pertenecen a poblaciones vulnerables frente al Covid-19, pues viven con alguna comorbilidad como diabetes, hipertensión o incluso cáncer.