“Esta mañana fuimos cobardemente atacados por el CJNG”, tuiteó Omar García Harfuch después de sufrir un atentado en donde informó que dos de sus acompañantes perdió la vida.

Un video compartido en redes sociales se mostró a los atacantes armados y se dijo que se trató de un ataque coordinado.

La camioneta suburban negra blindada donde viajaba García Harfuch fue interceptada y un grupo de hombres bajó de un camión de redilas desde donde le dispararon con un fusil barrett calibre .50, una poderosa arma militar considerada una de las más letales del mundo.

El arma fue usada por el Cartel de Sinaloa para liberar a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, el pasado 17 de octubre de 2020 cuando fue detenido por el Ejército.

El ataque ocurrió alrededor de las 6:30 de la mañana en una de las zonas más exclusivas de México, pero la agresión ya lo esperaban los servicios de inteligencia del país, pues el jueves 11 de junio de 2020, el gabinete de seguridad que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador y que se reúne todas las mañanas en Palacio Nacional antes de su conferencia matutina escuchó la grabación de una llamada telefónica que el Centro Nacional de Inteligencia interceptó de presuntos sicarios del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y en la que se mencionaba un atentado de alto nivel sin mencionar nombres.

La grabación que fue verificada por la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA) y que se analizó dio como posibles blancos a cuatro personas: Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores; Alfonso Durazo, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana; Santiago Nieto, director de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.

El periodista Raúl Rodríguez Cortés, en su columna de El Universal, apuntó que las personas de inteligencia no compartieron la información con otros posibles blancos del CJNG y el 16 de junio el juez federal Uriel Villegas Ortiz y su esposa Verónica Barajas fueron asesinados al interior de su domicilio en Colima, lugar donde residían desde el 1 de febrero de 2020.

Con información de Quién.com