Los ChocoRoles de Marinela fueron puestos baja la lupa de El Poder del Consumidor, en donde se mostró que su primer ingrediente es azúcar, aunque adicionalmente contiene otras seis fuentes de azúcares distintas.

Además la revista informa que el producto contiene varios aditivos riesgosos a la salud y apenas 2 gramos de puré de piña.

El producto de Marinela, alerta la revista, contiene 37 ingredientes, entre ellos, azúcares, grasas, harina refinada, aditivos y colorantes.

Se detalla que cada paquete de dos ChocoRoles contiene el equivalente a 8 cucharadas cafeteras de azúcar (4 cucharadas por pastelito), es decir, 40 gramos (g) de azúcar en total.

Lo anterior representa el 80% del consumo máximo tolerable de azúcares añadidos para un adulto en un día y el 160% de la recomendación diaria.

El azúcar del producto cubre en el caso de niñas y niños el 100% del consumo máximo tolerable al día y el 200% de la recomendación diaria, de acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Además contiene azúcar y jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF), jarabe de maíz, sorbitol, maltodextrina y glucosa.

 

 

El JMAF es un azúcar que representa un mayor riesgo para la salud por sus altos contenidos de fructosa. Este ingrediente se popularizó dentro de la industria procesadora de productos alimenticios por su menor costo de producción y mayor poder endulzante, aun contemplando los riesgos a la salud, informa El Poder del Consumidor.

Las consecuencias del consumo de este producto son elevación de glucosa, de grasa en el hígado, ácido úrico, grasa en la sangre, resistencia a la insulina, entre otros. Además, es frecuente que este tipo de azúcar provenga de maíz transgénico.

Cada paquete de Chocorroles contiene 210 miligramos (mg) de sodio, lo que cubre un 10.5% del sodio total recomendado para un adulto y el 14% de la recomendación para un niño, según la OMS.

Existe una relación directa entre el alto consumo de sodio y valores elevados de presión arterial, por lo que es necesario limitar su ingesta, en especial del sodio que proviene de alimentos ultraprocesados con un bajo aporte nutricional, los cuales no son considerados necesarios ni forman parte de una alimentación adecuada, reporta el medio.

 

 

La cantidad de grasa en relación al tamaño de porción es considerable, más aún considerando que el consumo usual es del paquete completo. Es importante considerar que las grasas saturadas son las que confieren un riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, advierten.

Aditivos: Polisorbato 60. En modelos animales se vio afectada la flora intestinal, y se detonó inflamación y otros cambios en el tracto gastrointestinal, así como obesidad y síndrome metabólico. También generó colitis. Es probable que los polisorbatos actúen como detergentes afectando la mucosa del intestino, publica El Poder del Consumidor.

La publicación no recomienda el consumo de este producto y propone postres elaborados en casa, con una menor cantidad de azúcar y libre de aditivos.

Otra opción para consumo ocasional pueden ser los pastelitos hechos en panadería, que estén elaborados con harina integral.

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Foto Facebook / Chocorroles