En carta dirigida al presidente Donald Trump, la Asociación de Fabricantes Estadounidenses de Combustible y Petroquímicos (AFPM) pidió apoyo ante lo que llamaron restricciones que impone México a inversiones externas.

La asociación expresó su preocupación sobre el trato a las compañías de energía en México y señaló que  “los informes han indicado que el gobierno mexicano ha tomado múltiples medidas para restringir las inversiones actuales y futuras de EU en el mercado energético mexicano”.

En la carta firmada por el presidente del organismo, Chet Thompson y dirigida también a Robert Lighthizer, representante comercial de EU, y Mike Pompeo, Secretario de Estado, se menciona al riesgo en inversiones por retraso en permisos para el desarrollo de nueva infraestructura de transporte y almacenamiento, cancelación de permisos de importación de combustibles y regulaciones que favorecen a Pemex, según una nota del diario Reforma.

Thompson indica que la presente situación plantea serias dudas sobre si tales acciones están permitidas por la ley mexicana y las obligaciones de México bajo el nuevo T-MEC.

Según Gonzalo Monroy, director de la consultora energética GMEC, las quejas de los fabricantes de EU son por los cambios arbitrarios a las reglas que ha realizado la Comisión Reguladora de Energía: el cambio a la regulación asimétrica, que ahora permite a Pemex discriminar a sus clientes; los cambios a los permisos de importación; terrorismo fiscal hacia los competidores; extensiones a Pemex en términos de la norma de calidad de combustibles, que no aplica a sus competidores, y los cambios en la política de almacenamiento.

Arturo Carranza, especialista del sector energético, aseguró que estas protestas surgen por la clara intención de una política basada en el proteccionismo de Pemex.