Luego de que las cuentas bancarias de Billy Álvarez, Alfredo Álvarez y Víctor Garcés, representantes legales de Cruz Azul, fueran congeladas, el equipo se encuentra en una delicada situación si nos basamos en el reglamento de la Liga MX, pues estas manchas en el historial podrían desembocar en una posible desafiliación.

Los tres dirigentes son acusados de lavado de activos, por lo que se hizo necesaria la intervención de la justicia mexicana para conocer lo que sucede internamente en cuanto a los manejos de dinero, que presuntamente serían de origen fraudulento. 

 

Cruz Azul en la cuerda floja

De acuerdo al código de disciplina de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), si los representantes de los equipos se involucran en problemas judiciales el club podría ser desafiliado.

Desde luego, esta situación desecha la certeza de que Cruz Azul pueda participar en el torneo mexicano tras su buen accionar en el Clausura 2020, mismo que se tuvo que suspender por la pandemia del Covid-19. En este torneo, la máquina contaba con todos los elementos para ser campeón, aunque la mala suerte continúa atormentándoles.

Se espera un pronunciamiento de la justicia mexicana y de la FMF con el fin de conocer más detalles sobre lo que sucederá con el club mexicano, que puede incluso desaparecer si es que la justicia encuentra culpables a estos tres personajes polémicos de la Liga MX.

Rigiéndonos en estricto sentido y siguiendo los Estatutos de la FMF y el Reglamento de Afiliación, Cruz Azul debería quedar desafiliado del futbol nacional. El artículo 17-G del Estatuto señala que “si el Dueño y/o los Directivos del Club han incurrido en actos delictivos o de dudosa reputación, a juicio del Comité Ejecutivo, el equipo deberá ser desafiliado”.

El comité tendría que presentar una recomendación a la Asamblea General del futbol nacional que incluye, entre otros, al presidente de la FMF, Yon de Luisa, al presidente de la Liga MX, Enrique Bonilla, y al presidente de la Liga Premier, José Vázquez.

Con toda esta evidencia y en caso de no presentarse cambios inmediatos en la directiva del club, el equipo debería ser desafiliado del futbol mexicano, pero difícilmente el resto de los equipos y las autoridades querrían un escenario así por los millones de seguidores que tienen y el valor del equipo de cientos de millones de pesos.

 

El triste final que podría desencadenarse tampoco es algo que desearían los titulares de derechos televisivos, ni el Estadio Azteca, sede temporal del equipo. Por lo que podremos esperar la planeación de un esquema para que se nombre una nueva directiva, evitando poner en riesgo la franquicia.

 

Foto: Twiter / Cruz Azul