Este lunes, el Ministerio de Salud de Nueva Zelanda anunció que no se han registrado nuevos casos de COVID-19 así como casos activos en todo el país luego de que la última paciente, una mujer de Auckland, no haya mostrado síntomas en las últimas 48 horas.

El director general de Salud, Ashley Bloomfield, destacó que se trata de una noticia "importante", aunque reiteró que debe continuar la vigilancia contra el COVID-19, pues seguirá siendo esencial.

“Hoy, 75 días después (de declarar el máximo nivel de alerta), estamos listos para la vuelta a la normalidad”, manifestó Jacinda Ardern, primera ministra de dicha entidad.

Este logro se debió en gran parte a las medidas de restricción implementadas en Nueva Zelanda, consideradas como las más estrictas en el mundo, que lograron controlar la propagación del Covid-19, por lo que ahora las autoridades sanitarias de aquél país confían en poder erradicarlo de su territorio para el 15 de junio.

La ministra neozelandesa señaló que no son inmunes a lo que pasa en el resto del mundo, pero en su caso se prevé centrar la atención en reactivar la economía a la vez que se protege a la ciudadanía.

 

“El país oceánico lleva más de 17 días sin detectar ningún caso nuevo del coronavirus y este lunes sus autoridades anunciaron el resultado negativo en las pruebas del único caso que quedaba”, apuntó.

Ardern comentó que se estudia poner en marcha una denominada “burbuja aérea” que uniría lazos con Australia, aunque todavía no tienen fecha debido a que nadie desea poner en peligro todo lo ya logrado por las y los neozelandeses.

Entre los aspectos clave de esta “nueva normalidad” es el uso de un código QR que deben escanear con el celular a la entrada y salida de cada negocio, lo cual permitirá a las autoridades locales un rápido rastreo en caso de que surja un nuevo brote de Covid-19.

 

 

Foto: Twitter / En Punto