En los últimos días estudios serios han comprobado la existencia de una nueva y amenazante enfermedad que se está convirtiendo en pandemia. Se trata de la Decretitís Aguda. Se describe como todo un síndrome: conjunto de signos y síntomas que se manifiestan al reaccionar ante situaciones varias de forma absurda.


(En sus lomos recae la responsabilidad de enfrentamiento al Covid 19.)

Entre los más reciente caso comprobado de esta epidemia, que se ha convertido en pandemia al trasmitirse sin que exista contacto físico entre las personas, tal como queda demostrado, pues en CdMex donde apareció con lo expresado a través de diversos decretos y ordenamientos oficiales emanados de la mente perversa de quien se dice “epidemiólogo” y lleva sobre sus lomos; así como a la letra lo dice, pues se trata de una bestia de carga con la tremenda responsabilidad, y no puede con ella, de llevar la cabeza del 4T en el enfrentamiento contra la pandemia del Covid 19

Valore Usted, estimado lector: para ser Epidemiólogo y presumir de ello se requiere licenciatura previa en área de la Salud y en el caso de los médicos; en el “ABC” de la carrera se estudia la materia de Clínica incluyendo la propedéutica y la praxis clínica que se aprende a la cabecera de las camas de hospitales. Y ese “ABC” dice: primero, antes que nada, los Antecedentes del paciente y en los antecedentes patológicos encontramos de manera importante la Hipertensión Arterial y la Diabetes. Pues bien, al ser cuestionado el tal epidemiólogo con muy cacareados estudios de postgrado; El porqué en su predicción del comportamiento de la curva que registra contactos, activos y lo más preocupante fallecimientos, se equivocó de manera tan grave dado el excesivo y fuera de control aumento de casos, verdadero disparo. Su respuesta – sosténgase Ud., bien en la silla –  fue un verdadero disparate defensivo: “Es que no tomamos en cuenta que en México hay muchos hipertensos y diabéticos” 


(La curva con predicción errónea por no tomar en cuenta antecedentes de Hipertensión y Diabetes.)

Las evidencias epidemiológicas de esta preocupante enfermedad se encuentran el Puebla, entidad muy golpeada por la Covid 19 y donde en respuesta o como inútil arma para combatirla,  se han emitido ya Siete Decretos y Ocho acuerdos gobernativos, publicados en el Diario Oficial; absurdos muchos de ellos por provenir de mentes enfermas y que además de haber demostrado su ineficacia absoluta han sido causa de un molestamiento – léase; encabronamiento – serio de la población, que, lógico, desemboca en el incumplimiento; incluso amparos legalmente ganados contra las estupideces decretadas.  

Se sabe bien y así se ha comprobado en los estudios clínicos publicados que en los pacientes con este síndrome que el sufrimiento es mayor de lo visto en los trastornos obsesivos compulsivos, pues la frustración se produce ante la realidad de comprobarse el no cumplimiento de las ordenes e indicaciones  surgidas de estas mentes trastornadas pues resulta imposible, no solamente por lo absurdo y la falta absoluta de fundamentos prácticos que soporten su cumplimiento. Esta frustración se traduce en un dolor intenso, insoportable abarcando más allá de los 5 sentidos físicos, llegando incluso al interior del ser, afectando también de manera consiente al alter ego o alma del paciente. 


(Siete Decretos y Ocho acuerdos emitidos por obsesión de poder.)

Esto ocasiona una compulsión en dictar ordenamientos y decretos absurdos exacerbada de manera insoportable. Al igual que ocurre con los padecimientos obsesivos compulsivos y éste rebasa los límites del llamado border line muy cerca de la Esquizofrenia y eso  ocurre cuando en el paciente se convierte en una cotidiana trasformación en un ser imposible de convivir con quienes le rodean y menos con quienes viven soportando sus torpes actuares. Lo más grave de esta enfermedad es que el paciente carece en absoluto de conocimiento del causal de sus males, de manera similar a los pobres pacientes con Síndrome de Alzheimer, isquemia o esclerosis cerebral en los que el daño producido a quienes les rodean, hace su existencia sea incompatible con los demás. Por último; lo peor de este síndrome -  al igual como pasa con la Covid 19 – es cuando se padece conjuntamente con otros problemas serios de salud, ya mencionados, como Hipertensión Arterial,  Diabetes Mellitus, Ataque al estado general, el pronóstico es grave, muy grave: la muerte del paciente, primero política y luego física.