¿Quiénes y cómo manejan un cadáver de víctima de Coronavirus en Puebla?

El representante de la funeraria poblana Amor Eterno explica los riesgos que implica el manejo de los cuerpos pero también las dificultades para conseguir el equipo sanitario necesario y aún y más difícil, las emociones que afloran entre los deudos al saber que la cremación debe hacerse inmediatamente y sin ceremonias de por medio.

Amor Eterno tiene dos sucursales en la ciudad de Puebla y su representante explicó que siempre han enfrentado riesgos de contagio con las personas que mueren de VIH-SIDA, hepatitis, neumonía, entre otras enfermedades, pero nada como el Covid-19.

"Es algo nuevo. Se dice que este virus es 10 veces más infeccioso que otros. Estamos acostumbrados a trabajar con cuerpos con VIH, neumonía, hepatitis y tienes cuidados, pero esto es extremo y con un solo error te contagias. Ylo peor es que no se contagia uno sino 10, ese el problema".

Aunque no han recibido indicaciones concretas por parte de las autoridades estatales para el manejo de los cuerpos infectados, mencionó que por iniciativa propia han adoptado las medidas propuestas por el gobierno federal en la "Guía de Manejo de Cadáveres por Covid-19 (Sars-Cov-2) en México", y las han aumentado.

Usan más protección que la ordenada

El manual federal señala como obligatorio para el personal que manipulará el cadáver, guantes estériles, mascarilla quirúrgica tipo N-95, únicamente para la necropsia, además bata impermeable de manga larga; protección ocular, lavado de manos con agua y jabón; evitar tocar ojos nariz y boca y no ingerir alimentos durante el traslado de cuerpos.

Aunque la norma federal recomienda este equipo y lo califica como suficiente, la funeraria Amor Eterno hace que sus empleados usen dos trajes especiales; dos mascarillas protectoras; calzado protector; protección ocular y cuatro pares de guantes, tres de látex y uno industrial.

"Aquí el equipo con el que estamos dotando a todo el personal incluye botas que se pueden desinfectar, doble traje, que el primero se va inmediatamente a un contenedor de RPBI que es una empresa especializada en recolectar residuos de salubridad; llevan doble cubrebocas; gogles o lentes; llevan una mascarilla; tres juegos de guantes de latex y un juego industrial, que eso permite que no se rompan y que tengamos la seguridad de nuestro personal.

Se encarecen y escasean suministros médicos

"El costo promedio por equipo y servicio está en 500 pesos por persona. ¿Qué quiere decir esto? Que al llevar doble traje estamos hablando de que uno se desecha y otro se vuelve a utilizar pero ese traje antes de esta crisis costaba 70 pesos y ahorita están costando hasta 250 pesos. La careta, 180 pesos; gogles, 100 pesos. Por servicio estamos invirtiendo 500 pesos en equipo, por persona. Ahora el problema no es el tanto el costo sino el desabasto. Nosotros lo estamos trayendo de Guadalajara y Monterrey, es donde estamos encontrando" señaló.

El problema es real y pide conciencia

Indicó que en el grupo funerario Amor Eterno, en la sucursal Las Torres, está formado por doce personas y aunque el equipo no lo utilizan todos los días, es forzoso usarlo en servicios donde hay  sospecha de que el fallecido estaba contagiado.

"Si salimos cuatro veces a servicio, se tiene que desechar el primer traje, eso es lo correcto, es lo que nos piden las normas y es lo que mejor nos está funcionando. Nosotros estamos en la Asociación Nacional de Directores de Funeraria y tenemos información de toda la República Mexicana y hemos ido tomando lo mejor de cada estado para evitar ser una fuente de contagio", expuso.

Aseguró que han invertido en publicidad mucho, diciendo que si no tienes a qué salir no salgan, ya que la gente no está creyendo. "No creen que esto es real. Yo, como funerario, te puedo decir que sí es real y que no quisiera estar en esta situación. Lejos de que la gente pudiera decir que nos vamos a volver ricos, que estamos haciendo el negocio de nuestra vida, lejos de eso, yo te diría que estamos preocupados y yo quisiera que esta pesadilla ya terminará", explicó.

¿Cómo se debe manejar un cuerpo con Covid-19?

De acuerdo con la guía sobre el manejo de cadáveres de la Secretaría de Salud, el cadáver debe ser transferido lo antes posible a la morgue de la unidad después del fallecimiento, siguiendo las recomendaciones de bioseguridad.

El personal de salud debe tomar precauciones como lavado de manos con agua y jabón, el uso de guantes mascarilla quirúrgica, una bata impermeable de manga larga y protección ocular para retirar todos los dispositivos que tenga el paciente para disminuir riesgos de contaminación por derrame de secreción.

El cadáver debe introducirse en una bolsa de traslado para cadáveres biodegradable que reúna las características técnicas sanitarias de resistencia a gases en su interior e impermeabilidad. La introducción se debe realizar dentro de la propia habitación.

"Nos entregan el cuerpo en una bolsa mortuoria.  Los hospitales tienen la obligación de entregarte el cuerpo en dos bolsas mortuorias, así lo está marcando la ley, pero hay hospitales que con la crisis sólo te entregan una. Nosotros llevamos otra bolsa para colocar y le colocamos un líquido y cloro, para evitar que salga cualquier contaminación del cuerpo", detalló.

El personal funerario va 100 por ciento cubierto para evitar que alguien de la empresa salga contaminado. Hay funerarias que no están tomando la mínima medida de protección con tal de bajar costos, poniendo en riesgo a sus trabajadores pero también a los deudos.

Del hospital llega el cuerpo directamente al área donde se puede despedir la familia a través de un cristal y en ningún momento hay contacto físico. Y en unos momentos entra a cremación. La familia antes de esto debe dar su consentimiento por escrito. Posteriormente se entregan sus cenizas y sus documentos de registro civil y su constancia de cremación.

Deudos entienden que la cremación es lo más seguro

Se ha tenido la situación de que la gente por la pena, quiere ver a su familiar, pero se habla y se hace conciencia con la gente. "Yo no soy un médico para determinar si murió por Covid o no, pero si me lo entregan de un lugar que es zona de Covid, a la mejor no murió de eso pero puede venir contagiado. Entonces hemos platicado con la gente y le hemos dicho esa parte: usted no puede tener una velación, no puede tocar el cuerpo. Y cuando le das una explicación de por qué, la gente entiende y te acaba diciendo: tiene usted razón", detalló.

"Están siendo cremaciones directas; no se pueden velar. Aquí en México estamos acostumbrados a velar a los muertos dos o tres días  y ahorita no se puede hacer por el nivel de contagio. Entonces se están haciendo cremaciones directas.

Funerales de no contagiados tienen límite de 5 horas

"Nosotros tenemos un acomodo en la capilla con la sana distancia y ahora lo que estamos haciendo es que si no son Covid-19 y es un velorio normal, estamos pidiendo que sea de cuatro a cinco horas y que quien quiera seguir, tenemos una cámara que transmite el servicio funerario"

Mencionó que la responsabilidad de los servicios funerarios es que los casos que sí sean de Covid-19, se inhumen saliendo del hospital y hay algunas funerarias que los están embalsamando y en el peor de los casos se los están llevando a su lugar de origen para velarlos.

Finalmente comentó que el costo de la cremación es de 7 mil 500 pesos, es directa e incluye recoger el cuerpo en el hospital, trasladarlo, cremarlo, hacer el trámite en el Registro Civil y la urna. Explicó que sí se incrementaron un poco los costos por el equipo de seguridad, sin embargo fue mínimo, entendiendo que la gente está pasando por una situación complicada.

"Sí, nosotros aumentamos precios por el equipo de seguridad que damos pero hay quienes ha incrementado el 100 por ciento del servicio funerario, ¿Por qué no lo incrementamos más que eso? Porque es una realidad: la gente no tiene dinero y se le muere a un mesero su abuelito o papá y ¿con qué te pagan?"

En el  proceso de cremación el horno alcanza los 1, 200 grados centígrados, eliminando cualquier virus. Las cenizas se entregan en un depósito que va envuelto en una bolsa de plástico que se sella y, posteriormente, se pone en una urna que tiene una tapa con tornillos y así es como se entrega para dejar sin riesgos a los clientes.