Aunque el único productor de pruebas Covid-19 en México, autorizado por el InDRE, tiene baja capacidad de producción y está rebasado por la demanda, las autoridades sanitarias mexicanas han frenado la importación de pruebas, acusaron importadores de estos productos.

“El InDRE o la Cofepris tiene una sola prueba autorizada en México, de facturación mexicana y, pues básicamente es un monopolio, y están vendiendo en 530 pesos, cuando las pruebas americanas están en 12 dólares, empiezan a 9, pero llegan a 12, 13 dólares, como muy caras

 “Además de todo, tiene una capacidad de producción como de 12 mil 500 pruebas semanales, los proveedores americanos tienen una capacidad de producción de 10 mil pruebas diarias, de hecho, hay proveedores que están haciendo 300 mil pruebas diarias”, indicó al diario Reforma uno de los consultados.

Los importadores  señalaron que con argumentos burocráticos,  ni la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ni el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) han autorizado la introducción comercial de pruebas diagnósticas moleculares ni de pruebas rápidas.

La Cofepris negó que retengan pedidos o que impidan el ingreso al país de pedidos de los estados.

Entre los estados que han intentado comprar pruebas para diagnosticar casos de coronavirus, están Jalisco, Sonora y Quintana Roo, pero sus pedidos no han sido autorizados.