A partir de una serie de denuncias anónimas por acoso y hostigamiento sexual en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y la lenta respuesta por parte de las autoridades de la BUAP, surge la asamblea femenil Minervas en Resistencia, con el fin de visibilizar las problemáticas de violencia de género y acoso.

La asamblea se creó a partir de la negativa de la Asamblea Universitaria 25/02 a incluir entre las demandas del pliego petitorio emanado de esta organización acciones contundentes contra el acoso dentro de la BUAP, relató una de sus integrantes.

En esa ocasión surgió el grupo de Mujeres, en la Facultad de Derecho y Ciencias. Los objetivos de esta asamblea eran generar colectividad al notar los tipos de violencia que hay de la universidad y organizar una asamblea permanente en temas de género, dando seguimiento a denuncias y discriminación que se vive en la BUAP.

Mineras en Resistencia, aún sin reconocimiento, tuvo una primera reunión el 8 de Marzo con el director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Luis Ochoa Bilbao, y representantes del cuerpo docente de cada licenciatura de la Unidad Académica. En dicha reunión, se expusieron casos de acoso, exigiendo no represalias contra ninguna de las denunciantes y confidencialidad de sus identidades. En este primer encuentro, trascendió que hubo hasta 25 denuncias contra docentes y administrativos de todas las licenciaturas.

Ante la falta de garantías de seguimiento a dichas denuncias, se consolidó la Asamblea Minervas en Resistencia que en su página oficial de Facebook, definen como su  objetivo

" fungir a través de comisiones de carácter permanente que actúen en la revisión, atención, acompañamiento y seguimiento de los procesos que involucren cuestiones de género".

El día 12 de marzo a las 6 de la tarde, posterior a una asamblea general dónde se presentó ante autoridades universitarias el pliego petitorio con las exigencias de la Facultad, se llevó a cabo una reunión entre la abogada general de la BUAP, Rosa Isela Ávalos Méndez, y Minervas en Resistencia.

Ávalos Méndez ofreció información sobre el seguimiento a denuncias y las asambleístas le expresaron su inconformidad por las deficiencias en el protocolo de atención a la violencia de género, entre las cuales sobresale la falta de rigor en las sanciones.

En el pliego petitorio de la Facultad, el inciso IV habla de la Violencia de Género, y en los incisos c y d hace énfasis en la necesidad del esclarecimiento de dichas denuncias, en el inciso e) exigen el reconocimiento de Minervas en Resistencia como un ente ajeno a Rectoría.

La abogada general no les ha ofrecido soluciones ante las denuncias ni garantías por parte de la institución para evitar represalias y la seguridad para las estudiantes que han participado en el movimiento, dijo la integrante de la asamblea.

La alumna de la licenciatura en Ciencias políticas, declaró que las alumnas no levantarán el paro hasta que se le ofrezcan las garantías antes mencionadas. Por lo mientras, Minervas sigue armando los expedientes en contra de docentes, administrativos y alumnos que hayan incurrido en violencia sexual.