La Línea 3 de RUTA, construida en el gobierno de Antonio Gali Fayad, costó 2.7 veces más de lo pactado, las obras concluyeron siete meses tarde y se detectó un posible desvío de recursos.

El contrato apenas se hizo público y en él se indica que el proyecto costaría 248 millones 293 mil 60.23 pesos, sin embargo, en 2018 la administración panista dijo que el costo total fue de 685 millones, es decir, 276 por ciento más de lo estipulado.

El trayecto consta de 15.3 kilómetros, con 31 paraderos, desde bulevar Valsequillo y Periférico Ecológico hasta la Central de Autobuses de Puebla (CAPU).

Este y otros 98 contratos de obras “emblemáticas” de las gestiones panistas fueron dados a conocer este miércoles por el gobierno de Miguel Barbosa Huerta, en medio de múltiples protestas contra la inseguridad y la violencia.

Los documentos desclasificados se difundieron justo un día antes de la “mega marcha” a la que está convocando universitarios de al menos 30 instituciones, públicas y privadas.

Sobrecosto y retraso

El contrato señala que el gobierno estatal pagaría solo con recursos federales la Línea 3, a Corporativo de Pavimentos AC20, empresa que también construyó la ciclovía de la vía Atlixcáyotl.

El documento firmado el 25 de septiembre de 2017 indica que, en lo que restaba de ese año, se cubrirían 196 millones 269 mil 196.98 pesos, mientras que en 2018 habrían de pagarse 52 millones 23 mil 863.25.

También se fijó por escrito que los trabajos durarían 210 días naturales a partir de la firma del contrato, es decir, que la construcción culminaría el 25 de abril de 2018, puesto que la empresa se comprometió a contratar personal para tres turnos diarios.

Esto tampoco se cumplió, ya que la Línea 3 se entregó hasta noviembre (siete meses después) y se inauguró el día 13 de ese mes, a escasos 33 días de que Gali Fayad concluyera su mandato.

Detectan desvíos

A esto se suma un daño patrimonial de 45 millones 958 mil 496.9 pesos detectado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) al revisar la cuenta pública 2018.

El monto se debe a que se realizaron pagos indebidos por obras que no se hicieron, además de que hubo disparidades entre lo que se pagó y lo que se realizó para concretar la tercera etapa de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA).

El posible desvío de recursos se dio a conocer en la tercera entrega del informe de fiscalización, emitido por la ASF hace unos días.

Se desdibujó proyecto

Por si esto fuera poco, la Línea 3 acabó sin ser lo que se prometió, ya que originalmente se presumió que los paraderos serían sustentables, que a las rutas “alimentadoras” se incorporarían concesionarios tradicionales del transporte público y que se sustituirían unidades antiguas, pero nada de esto ocurrió.

Los paraderos ocupan energía eléctrica tradicional, algunas rutas urbanas desaparecieron y otras cambiaron trayectos, mientras que siguen en circulación unidades del transporte público en evidente deterioro.