El sujeto detenido tras asesinar a su esposa de un balazo en el pecho la semana pasada en el municipio de Coronango seguirá recluido en el penal de San Pedro Cholula, ya que este 24 de febrero un juez decidió vincularlo a proceso por ataques peligrosos y delitos cometidos contra funcionarios públicos.

Tras vencerse la duplicidad del término constitucional de 144 horas, solicitado por el imputado, este lunes Alfredo G. nuevamente fue llevado ante el juez de la causa.

Tras los argumentos presentados tanto por la defensa particular del detenido como por la agente del Ministerio Público, el juez de control halló suficientes elementos para sujetar a investigación al asegurado, ordenando que sobre él prevaleciera la medida cautelar de prisión preventiva necesaria por lo que fue devuelto al penal de San Pedro Cholula.

Dicha medida deberá permanecer mientras se define su situación jurídica, además de que la Fiscalía General de Puebla aún está por imputarle el delito de feminicidio.

En cuanto a la mecánica de la detención de Alfredo G., en audiencia del 20 de febrero la agente del Ministerio Público señaló que el pasado 16 de febrero, aproximadamente a las 21 horas, agentes ministeriales fueron enviados al número 317 de la calle Francisco I. Madero en San Francisco Ocotlán, perteneciente al municipio de Coronango, ya que en el lugar una mujer había sido asesinada y debían realizar el levantamiento de cadáver.

Por lo anterior, los elementos de la Agencia Estatal de Investigación se trasladaron al sitio, donde ya había policías municipales.

A escasos dos metros de distancia, los oficiales notaron que Alfredo se encontraba sentado sobre la banqueta; en ese instante el sospechoso al observar la llegada del personal de la Fiscalía General del Estado comenzó a insultarlos y a gritarles que se fueran de ahí.

Además, armado con un cuchillo atacó a uno de los agentes ministeriales sin lograr herirlo ya que otro agente logró detener a Alfredo.

Horas después, mediante comunicado de prensa, la Fiscalía General del Estado agregó que además de intentar apuñalar a un agente ministerial, el presunto feminicida trató de envolver el cuerpo de su esposa muerta en una sábana blanca y responsabilizar a otra persona.