El templo dedicado a la virgen de la Merced volvió a recibir a sus feligreses, pese a que no se ha concluido la rehabilitación, pues, la cúpula sigue sin ser reconstruida, el agujero del techo fue cubierto con tablas y el del suelo se inunda cuando llueve.

Este templo es uno de los más dañados tras el sismo del 19 de septiembre de 2017, su nave central recibió la atención correspondiente en una primera etapa de la reconstrucción, pero desde el cambio de gobierno del estado de Puebla sus puertas se volvieron a cerrar.

Fue este 16 de febrero cuando ofició una misa usando sólo la nave principal, mientras que el área del altar y debajo de la cúpula tienen un enorme arnés de fierro que impide el paso.

Días antes de la reapertura los miembros más cercanos a esta comunidad religiosa se dedicaron a hacer faenas de limpieza en el atrio donde aún se conservaba escombro de la reconstrucción, en el huerto y al interior del templo, quitaron el polvo y colocaron las imágenes religiosas, así como las 50 bancas de madera.

El padre Fray Pablo Cabrera, comentó que la decisión de volver a utilizar el templo fue de los feligreses, quienes consideraron que era momento de darle vida a su iglesia. Cabe recordar que toda la actividad religiosa que esta comunidad tenia, se realizaba en el salón de usos múltiples del parque del Ahuehuete, el cuál fue habilitado como capilla temporal.

Al ser cuestionado el sacerdote sobre el permiso del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), señaló que la dependencia federal está al tanto de que se reabrió la iglesia y del espacio que se está ocupando.

Hace unos meses Fray Pablo solicitó públicamente que se continuará con la reconstrucción de este inmueble que data de 1612, cuando la orden de los Mercedarios llegó a esta ciudad.