La tortura es una práctica que sí se denuncia en Puebla pero se investiga muy poco, de acuerdo con un informe de la Comisión Mexicana para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), pues esta agrupación identificó 2 mil 380 acusaciones por este delito entre 2011 y 2017 pero solo se registraron 32 investigaciones penales, es decir el 1.3 por ciento del total.

Según la organización, las quejas se dispararon entre 2012 y 2015, periodo que corresponde a la gestión del exgobernador Rafael Moreno Valle.

Pese a que los casos se cuentan en miles en el estado, a la fecha no se ha dictado ninguna sentencia.

Quejas al por mayor

La CMDPDH analizó esta problemática entre 2006 y 2017, un periodo de 11 años, pero en Puebla solo identificó quejas por tortura de 2011 a 2017, es decir, en los gobiernos de Rafael Moreno Valle y José Antonio Gali Fayad.

Los casos fueron denunciados ante las comisiones de Derechos Humanos a nivel local y nacional, según indicó la agrupación, que analizó los expedientes.

En 2011 se reportaron 113 casos, en 2012 se dispararon a 407. En 2013 se contabilizaron 422, mientras que en 2014 se identificaron 456.

En 2015, la agrupación identificó 435 quejas, en 2016 disminuyeron a 309 y en 2017 sumaron 238.

Sobre las investigaciones que realizó la Fiscalía General de la República o el organismo homólogo en Puebla, en el informe se indica que en 2012 se abrió apenas una, en 2013 fueron tres, en 2014 las autoridades realizaron dos.

En 2015 fue el año cuando más indagatorias hubo, al sumar 20, pero en 2017 disminuyeron a seis.

Entre los tipos de tortura física más comunes, destacan la asfixia, descargas eléctricas, golpes, disparos con armas de fuego y el “submarino” que consiste en ahogar con agua a una persona.

La agrupación señaló que también hay casos de tortura psicológica como amenazas e insultos, además de tortura sexual, como descargas eléctricas en genitales, desnudez, tocamientos y violación sexual.